SOS por la Policía Cívica

Jorge Hernán Peláez

En las últimas semanas la vida nocturna de Bogotá se ha visto sacudida por las tragedias de Rosa Elvira Cely en el Parque Nacional y el abogado santandereano Juan Guillermo Gómez en Rosales, por solo nombrar los casos más publicados en medios de comunicación. Retomé una vieja fuente periodística que trabaja de cerca con los policías cívicos y que ha "patrullado" varias veces con ellos los agitados fines de semana en diferentes localidades de la capital.

Quise indagar quienes estaban de turno puntualmente en esas dos noches trágicas, para averiguar lo que se oyó por sus radios, lo que decían sus contactos y poder entender un poco más la realidad de dichas tragedias. Con sorpresa mi fuente me informó que desde hace meses la Policía Cívica no está autorizada para operar ni patrullar debido a una decisión de la Policía Metropolitana de Bogotá, con el consentimiento de la Policía Nacional.
La Policía Cívica de Mayores de Bogotá lleva más de 20 años contribuyendo y complementando las tareas de la Policía Metropolitana. Es una entidad creada mediante una Ley, que no tiene presupuesto alguno y se mantiene con aportes voluntarios de sus 250 miembros.

Los Cívicos son una institución no armada y su principal recurso es un radio de comunicaciones con el que informan sobre situaciones de emergencia y buscan apoyo. Como anécdota, fueron los primeros en usar la chaqueta de alta visibilidad que luego la Policía Nacional copió y no los deja usar actualmente. El gobierno Santos tiene aproximadamente $77 billones de presupuesto para 4 años en seguridad, incluyendo Policía y Ejército. Los Cívicos pueden ser pequeños, pero es un valioso recurso como complemento a la una entidad de más de 200 mil hombres y que a veces se ve "a gatas" para combatir el crimen.

En los operativos, apoyaban labores de tránsito y vigilancia, siempre bajo la coordinación de la Policía Nacional mediante la disposición de sus propios vehículos. En cada noche de operativo, salían por lo menos 15 patrullas, cada una con dos cívicos y un Policía. Los días viernes y sábados especialmente, había una localidad o zonas de la ciudad reforzadas en la que los índices de criminalidad bajaban considerablemente y la oportunidad en la atención en accidentes con y sin heridos se mejoraba significativamente.

Hoy Bogotá, lo dijo el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, necesita más apoyo en seguridad. Hay 250 personas con medios, vehículos, entrenamiento y sentido ciudadano. Por qué en otras ciudades siguen funcionando las Policías Cívicas? El problema resulta ser sólo en la capital donde diferencias de criterio y falta de voluntad han hecho imposible que la Policía se ponga de acuerdo con la gente que la quiere ayudar. Es imperdonable que la Alcaldía y quienes mandan en la Policía dejen a un lado una ayuda voluntaria, que no le cuesta dinero a los ciudadanos y puede servir mucho en momentos donde a la gente le da miedo contestar una llamada en el celular por la calle.

Los responsables de comunicaciones de la Policía, justifican la suspensión de los cívicos diciendo que algunos se han extralimitado en su rol, llevando inclusive armas mientras patrullan. Dicen que la medida fue tomada con "responsabilidad preventiva" para proteger las vidas de los cívicos y que prefieren recibir su ayuda únicamente en trabajos comunitarios, pero no patrullando las peligrosas calles de la ciudad.

Adicionalmente, solicitan que "el grupo de integrantes del programa con título de abogado, criminólogo o disciplinas afines, sea encargado de prestar asesoría (sin costo) a los policías profesionales activos". Esto no sucede en otras ciudades donde funciona sin traumatismos el apoyo. Ojalá quienes tengan esto "engavetado" en la Policía se pongan las pilas, resuelvan rápido la suspensión y los bogotanos contemos nuevamente con estos héroes anónimos nocturnos. Solamente aquellos cortos de inteligencia rechazan una ayuda y apoyo gratuitos.

Ñapa: Se estima que el gobierno además de tiempo y trabajo, gastó alrededor de $3.000 millones en la malograda reforma a la justicia. Como va a hacer el Ejecutivo para recuperarnos esa platica? Mientras tanto los Magistrados, especialmente de la Corte Suprema de Justicia mantienen un curioso silencio.