Analistas 19/08/2022

Retos de largo plazo

Jorge Iván González
Profesor de U. Nacional y Externado

Las angustias de la coyuntura oscurecen las visiones de mediano y largo plazo. Los asuntos más relevantes para la modernización de la economía colombiana son: el ordenamiento territorial, la transformación de la matriz energética, la seguridad alimentaria, la convergencia social-regional y estabilidad fiscal.

El ordenamiento del territorio se ha convertido en un problema central de la sociedad colombiana. La expresión más notoria del conflicto por la tierra es el asesinato continuo de líderes sociales, así que el ordenamiento del territorio está íntimamente ligado a la búsqueda de la paz, y a la puesta en práctica de los acuerdos de La Habana.

El examen de la ubicación de las personas en el territorio es el punto esencial de la geografía económica. Este ejercicio debe contemplar la integración los planes de ordenamiento territorial. Cada municipio hace su plan, pero no se ha logrado que haya articulación entre las distintas visiones. Municipios vecinos pueden tener prioridades de ordenamiento territorial completamente diferentes y contradictorias. Y la actualización del diagnóstico pasa por la consolidación del catastro mulitpropósito. Una de las mayores dificultades para lograr la armonización territorial es la falta de jerarquía institucional. En el país existen numerosas instituciones que tienen relación con el tema, pero no se tiene suficiente claridad sobre el liderazgo institucional.

Una parte importante del territorio nacional está en manos de grupos armados ilegales. La combinación de prácticas ilegales relacionadas con la deforestación, la minería y el narcotráfico, han ido creando espacios que dificultan el control territorial por parte del Estado. La estrategia prohibicionista ha fracasado y se tienen que buscar otras alternativas.

La transformación de la matriz energética toma tiempo, pero como se dijo en Glasgow, las decisiones estratégica se tienen que tomar desde ahora. Es necesario transformar la matriz energética, por razones ambientales y porque el desarrollo económico de los próximos años requiere un crecimiento con bajo consumo de carbono. El país tiene que reducir su dependencia del petróleo y de los minerales. La economía verde tiene que estar acompañada de un mejoramiento de la productividad. Al abandonar la lógica extractivista, se irá consolidando un proceso industrial limpio.

La seguridad alimentaria es una condición básica para la buena vida. De acuerdo con la FAO y otras entidades, la seguridad alimentaria podría aumentar en Colombia porque el país sufre “conflictos y condiciones climáticas extremas”. Su vulnerabilidad se ha intensificado, entre otras razones, porque las importaciones de alimentos básicos ya están llegando a 15 millones de toneladas año. La agroindustria juega un papel central en este proceso.

Aceptando las diferencias regionales que existen en el país, se debe buscar que haya convergencia en los indicadores sociales básicos.

El desbalance fiscal es significativo. Al terminar 2023, sin reforma, el déficit sería de $76 billones. Esta cifra es gigantesca. Basta compararla con el presupuesto que en 2023 tendría todo el sector agropecuario, que apenas llega a $1,3 billones. Los $25 billones que se obtendrían en el primer año de la reforma tributaria, todavía son insuficientes, así que en el largo plazo la estructura fiscal se tiene que fortalecer.

TEMAS


Acuerdo de paz - La Habana - Conflicto Armado