Abelardo de la Espriella: La opción práctica
Colombia atraviesa un momento decisivo. La polarización política, la incertidumbre económica, el deterioro de la seguridad y la pérdida de confianza en las instituciones han generado una profunda crisis que podría agravarse aún más bajo un eventual gobierno de Iván Cepeda. En este contexto, el voto en la elección presidencial no puede reducirse a simpatías personales; por el contrario, debe ser una decisión práctica sobre quién tiene la capacidad de frenar la crisis y comenzar a implementar soluciones reales para el país.
Colombia cuenta con muchas mujeres preparadas y listas para gobernar. A lo largo de las últimas décadas, numerosas mujeres han demostrado liderazgo y capacidad en el sector privado, en el Congreso, en las altas cortes, en alcaldías y en otros espacios de poder. No existe duda alguna de que una mujer puede ejercer la Presidencia de manera eficaz y beneficiosa para la Nación.
Paloma Valencia tiene méritos profesionales, experiencia legislativa y ha construido su propio camino dentro del Centro Democrático. Su trayectoria refleja disciplina, preparación y coherencia ideológica. Sin embargo, al final del día, la decisión sobre por quién votar debe responder a una evaluación práctica de quién está mejor preparado para enfrentar el momento crítico que vive Colombia.
En ese escenario, los dos nombres con mayores posibilidades de derrotar a Iván Cepeda y ganar la Presidencia son Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella. Sin embargo, mientras Paloma decidió aceptar el respaldo de sectores tradicionales de la política -desde la centroizquierda hasta la centroderecha-, Abelardo de la Espriella ha construido una campaña basada en la independencia frente a una clase política que, durante décadas, ha contribuido al desgaste institucional del país y a pérdidas millonarias de recursos públicos.
Esa independencia frente a la clase política tradicional es, precisamente, uno de los factores que más llaman la atención de quienes hoy vemos en Abelardo una alternativa distinta. Además, su campaña ha puesto énfasis en la necesidad urgente de recuperar el orden público. Colombia enfrenta graves problemas de seguridad, expansión de grupos criminales y pérdida de autoridad estatal en varias regiones. El país necesita un liderazgo firme que restablezca la autoridad y fortalezca la lucha contra el crimen organizado.
Otra de las razones por las cuales esta campaña representa una alternativa diferente tiene que ver con la educación y la salud. Ambos sectores atraviesan enormes dificultades estructurales y requieren reformas profundas, sostenibles y técnicamente responsables.
Finalmente, un elemento que genera tranquilidad en sectores económicos y empresariales es la presencia del exministro de Hacienda José Manuel Restrepo como fórmula vicepresidencial. Su experiencia técnica y conocimiento en materia económica ofrecen una señal de estabilidad, responsabilidad fiscal y confianza para los mercados y la inversión.
El deterioro económico, el debilitamiento de la lucha contra el crimen organizado y las tensiones institucionales que han caracterizado al gobierno de Petro serían problemas menores frente a las consecuencias que podría traer una nueva Constitución impulsada bajo un eventual gobierno de Iván Cepeda. Es momento de votar de manera práctica. Y, aunque ningún candidato satisfaga por completo la lista de expectativas que cada ciudadano tiene sobre un candidato ideal, muchos consideramos que Abelardo de la Espriella representa la alternativa más fuerte y viable, no solo para derrotar a Cepeda, sino también para restablecer el orden público, tomar distancia de la clase política tradicional y recuperar la estabilidad económica.