El VAR: un reflejo de la modernidad
En estos días de Mundial de Fútbol, sufrimos con los partidos de la Selección Colombia y opinamos sobre las alineaciones, los jugadores, las jugadas y, sobre todo, las decisiones arbitrales modificadas por el uso del Árbitro Asistente de Video, o VAR.
El sistema es reflejo de la modernidad y pretende servir de ayuda al árbitro central en la toma de decisiones durante el juego, especialmente cuando pueden presentarse aplicaciones inapropiadas del reglamento o injusticias. Se utiliza en algunas situaciones especiales de juego: posiciones de fuera de lugar que terminan en gol, faltas que ameritan expulsión y faltas en el área que deben ser sancionadas con penalti.
No se trata de que todas las decisiones arbitrales de un partido sean revisadas por el VAR, aunque, además de las mencionadas, también pueden revisarse otras jugadas que terminan en gol, como una falta previa del atacante. Por esto, es muy común que se presenten goles anulados por revisiones del VAR. No es que el VAR decida, sino que la jugada es revisada por el juez central, quien toma la decisión final con el apoyo del VAR.
Para este Mundial, el VAR está compuesto por tres árbitros FIFA: un VAR principal y dos VAR de apoyo. Además, incluye un sólido equipo humano de operadores técnicos que manejan los equipos tecnológicos, entre ellos 12 cámaras de seguimiento, identificación de 29 puntos por jugador para determinar su posición, un dispositivo de conexión y seguimiento del balón, reconstrucción de imágenes en 3D y uso de IA. Todo ello implica contar con un sistema de apoyo y de prueba para la toma de decisiones.
La novedad en 2026 es que las situaciones de fuera de lugar se sancionan con base en un sistema casi automático y digital, pues ya no dependen exclusivamente de la apreciación del juez central, de los jueces de línea o incluso de los jueces asistentes del VAR.
Para muchos, el uso del VAR de esta forma va en contra del espíritu del juego, interrumpe su ritmo y puede resultar “injusto”. La realidad es que el sistema tenderá a ser apreciado por los hinchas como justo o injusto dependiendo de si la decisión del juez central, con el apoyo del VAR -o casi automática en los casos de fuera de lugar-, favorece o perjudica a su equipo. Así ocurrió, por ejemplo, con la anulación del gol de Colombia de Dávinson Sánchez, o del gol de Croacia de Joško Gvardiol.
Sin embargo, lo que debemos considerar es que el sistema, respecto de los fueras de lugar, es eminentemente objetivo. Nada mejor que contar con plena objetividad, sin subjetividad, en este tipo de decisiones, dejando a un lado el error humano.
Lo relevante hacia el futuro, en general, es que cada vez más decisiones en materias sociales y económicas, incluso en materia judicial, serán objetivas y automáticas. Igualmente, el uso de la tecnología terminará desplazando o eliminando puestos de trabajo, como el de los jueces de línea, que ahora se suplen con tecnología y con el soporte de los jueces VAR. Esto es reflejo evidente de la modernidad que traen los avances tecnológicos y la IA en todos los aspectos de nuestras vidas.