Analistas 21/04/2023

Problemas de Colombia y Noruega según ChatGPT

Sin ninguna duda ChatGPT ha revolucionado la forma en que tanto en el presente como en el futuro la Inteligencia Artificial –IA- facilitará el acceso a información a todos los usuarios que tienen conectividad. Pensé mientras escribía que en vez de compartir esta columna, debía publicar la que construyó la inteligencia artificial por mí en 30 segundos, pero evitaré esa tentación de publicar la construida por la IA y dejaré para publicarla en cualquier momento en mis redes.

Quiero seguir siendo como Generación Y, aquel idealista que se siente motivado a compartir lo que en muchos casos pienso, siento o estoy convencido debe ser hoja de ruta de debate de construcción de un mejor departamento y país, con la firme convicción de que aunque la IA es una herramienta fundamental para optimizar tiempos, mejorar procesos y reducir incertidumbres, todavía queda espacio para quienes aún con los bemoles que significa ocupar cargos públicos y su disyuntiva con el paso del tiempo con la coherencia, debemos seguir poniendo al servicio del sano debate temas que no son el reflejo de una época de cambios, sino un cambio de época que determina un nuevo orden de relacionamiento ambiental, social, cultural, tecnológico y político. En este sentido, la IA nos permite en segundos conocer algunas ideas generales de las problemáticas tanto de Colombia como Noruega, que hace algún tiempo sería imposible saber, por lo menos en tan corto tiempo.

En términos geográficos, culturales o económicos es más que irresponsable realizar comparaciones entre ambos países, sin embargo, la información suministrada por ChatGPT sí nos permite algunas variables de análisis que reflejan diferencias y en otros casos nos ratifica retos planetarios compartidos. Siendo estudiante de Economía admiré indicadores de Noruega, quizás con cierta dosis de idealismo de querer que mi país lograra alcanzar niveles de acceso a educación, salud, expectativa de vida e ingreso per cápita como los del país en comento. Pese a estos buenos indicadores, ningún país del mundo está exento de enfrentar problemáticas de diferente tipo. Al preguntar a ChatGPT por las cinco principales problemáticas de Noruega los resultados en menos de 10 segundos son reveladores; envejecimiento de la población, desigualdad económica, integración de los inmigrantes, cambio climático y salud mental. Por su parte, los resultados para Colombia resaltan cinco problemáticas: corrupción, desigualdad económica, violencia y conflicto armado, narcotráfico y cambio climático.

Más allá de debatir las diferencias entre ambos países, hay dos hechos a resaltar, en primer lugar, las problemáticas comunes; la desigualdad económica, la salud mental, los fenómenos migratorios y el cambio climático, en segundo lugar, la imperiosa necesidad del país de una agenda que atienda los problemas históricos como el conflicto y la desigualdad y retos planetarios como el cambio climático, la migración y la salud mental. Aunque no sorprenden las problemáticas expuestas por ChatGPT para los países de análisis, sí es de resaltar que la inteligencia artificial pone de presente las problemáticas de cada país y el surgimiento de una agenda planetaria de la cual ningún actor puede sustraerse.

La inteligencia artificial llegó para quedarse, lo realmente importante ahora será poner los límites éticos a la IA, comprender que esto significará que desaparecen actividades que de manera más ágil y eficiente puede hacer la IA y que en el pasado no se quiso aceptar con otros avances tecnológicos como fue la fotografía fundamental en la revelación de un rollo que arroyó el ingreso de la digital o en un ejemplo más práctico: el creer que los camarógrafos en un set de televisión no serían sustituidos por drones o cámaras de reconocimiento. Es esto mismo, lo que depara hoy para múltiples situaciones la IA que sustituirá procesos, profesiones y actividades, por tanto, es fundamental entender los retos y oportunidades que presenta para el progreso de un país como Colombia la IA.

Hemos pasado de las épocas donde los próceres de la patria le decían al país cuáles eran las problemáticas y los ciudadanos ejercían su derecho al voto en términos de respaldar esa propuesta que permitiría que el país lograra su tan anhelado progreso a un cambio donde los lideres para lograr el respaldo en las urnas en aspectos positivos apelan a emociones y generar esperanza o en otros casos menos ortodoxos a las fakenews para inclinar la balanza e imponerse a contendores políticos.

Finalmente, es hora de no aplazar la atención a realidades que no logramos resolver en el pasado y que en las últimas tres décadas la inteligencia artificial recopiló y hoy pone en cinco segundos a disposición de los hacedores de la política pública. Entendamos que la realidad que hay que transformar salta a la vista sin que se requiera la IA para decirnos los problemas que el país ha padecido y debe atender.

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