Acceso a vivienda “sí es posible”
viernes, 24 de abril de 2026
Laura Roa Zeidán
Según el último informe de Fedelonjas, en Colombia cerca del 40% de la población vive en arriendo, con un canon promedio aproximado de $1 millón mensual. Después de la pandemia el porcentaje de esta población ha aumentado aproximadamente en 5 puntos porcentuales, esto puede atribuirse a precios de la vivienda y las diversas tasas de interés en los créditos hipotecarios.
Además de las tasas de interés, el acceso a vivienda nueva y usada tiene limitaciones para la población informal en el país, quienes superan el 56% de los colombianos. Para esta población la validación de ingresos y las dificultades presupuestales en materia de subsidios sigue siendo una dificultad para acceder al crédito.
Asimismo, el sector ha mostrado un rezago en las iniciaciones de vivienda; sin embargo, en 2025 se observó un repunte en las ventas frente a 2024. Según Coordenada Urbana, con cálculos de Camacol, las ventas crecieron 12,4%. Por lo anterior, es urgente una ecuación para que los colombianos podamos acceder a vivienda dejando a un lado las especulaciones en precios, subsidios y por el contrario se conviertan en propietarios. Esto lo resumo en tres variables; acceso al crédito, capacitación financiera y unidad de políticas de estado. En primer lugar, el acceso se define por variables cuantitativas como la tasa y el porcentaje de financiación. Tasas entre 8% EA y 10% EA, junto con financiaciones del 90% al 100%, facilitan el acceso al crédito. Además, plazos de hasta 30 años permiten cuotas mensuales comparables o incluso inferiores al valor de un arriendo.
El acceso también debe contemplar cómo se estudia los créditos, se deben generar scoring diferenciales que garanticen variables cualitativas y además generen visitas de campo como lo hacen las microfinanzas, esto lo llamaría democratización del crédito hipotecario para la inclusión del crédito.
Por otra parte, se deben ofrecer alternativas para el constructor, donde se incentiven los desarrollos sostenibles, se den cierres financieros de punta a punta y no menos importante el acompañamiento a los usuarios, las entidades deben hacer educación financiera, masificar las plataformas de las centrales de riesgo para que las personas puedan monitorear sus obligaciones y conocer como están endeudándose o como se están afectando por los reportes, además de cómo salir de estos.
Por último la variable de política de estado, los entes territoriales deben alinearse con los planes del gobierno nacional y los gremios, debe ser una sola política, priorizando a las personas que menos ingresos perciben, habilitando terrenos y generando subsidios no solo para vivienda nueva, por qué no contemplar aumento de subsidio para vivienda usada, para mejoramiento, y por qué no para beneficiar iniciativas sostenibles con el medio ambiente.
También políticas de estado que prioricen las personas y no los segmentos políticos, generen progreso. Los departamentos y municipios deberían unir sus esfuerzos con el gobierno nacionales para que esto perdure y demos una alternativa de acceso a la vivienda clara y real, de esta manera las personas dejaran de pagar arriendo y seguramente serán propietarias.