Cultura 06/04/2026

Manipulación

Lewis Acuña
Periodista

La manipulación no siempre viene del villano consciente y calculador. La mayoría viene de personas que nos quieren, que han sufrido, que actúan desde sus miedos y vacíos sin darse cuenta y nosotros mismos, desde esas mismas heridas, también manipulamos sin saberlo. Todos somos manipulados... y todos manipulamos.

Hay una madre que llama a su hijo y le dice que está pensando que ya siente que sobra en este mundo. No lo dice con malicia. Lo dice porque tiene miedo a la soledad. Porque nadie le enseñó otra forma de pedir que se quede. Eso es manipulación. Gris. Inconsciente. Real.

Hay una niña a la que toda la vida le dijeron que era la buena de la familia. La obediente. La que nunca daba problemas. Creció creyendo que eso era lo que la hacía “querible”. Cuando sus padres se separaron y cada uno empezó a jalarla hacia su lado, bastaba con decirle “con lo buena que tú eres, no puedo creer que me hagas esto” para que cediera. No la amenazaban.

Le tocaban el único pilar sobre el que había construido su identidad. Así funciona la manipulación gris. No con gritos. Lo hace con la misma ternura con que hieren.

Eso es lo que hace tan difícil identificar la manipulación en las relaciones cotidianas. No llega con cara de monstruo. Llega con cara de mamá, de pareja, de amigo de toda la vida. Llega desde alguien que genuinamente te quiere, pero que carga heridas que no ha resuelto y que sin querer te convierte en el lugar donde las descarga. El problema no es la maldad. El problema es la herida sin nombre. Mientras no se nombra, sigue operando cautelosamente dentro de cada vínculo que importa.

La psicología lleva años poniendo el foco en el otro. En detectar al tóxico. En alejarse del manipulador. Pero ¿cuándo soy yo el que manipula? Porque todos tenemos miedos. Todos tenemos vacíos. Todos hemos actuado desde la ansiedad disfrazada de amor, desde el control disfrazado de cuidado, desde la culpa disfrazada de comunicación. Todos hemos dicho o hecho algo para que el otro se quede, ceda, no se vaya, no nos abandone.

Reconocerlo es el único punto desde donde se puede hacer algo distinto. Porque mientras se crea que la manipulación solo existe en los demás, se seguirá cayendo en ella. En ambos sentidos.

'Es manipulación y no lo sabes', de la psicóloga y divulgadora Claudia Nicolasa, es una herramienta para reconocer las trampas que otros ponen, las que uno mismo construye sin darte cuenta y desactivar las trampas emocionales de la manipulación en todos los ámbitos de la vida.

TEMAS


Libros - Cultura