Cultura 03/11/2026

Protocolos

Lewis Acuña
Periodista
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Primero fue escalador, después incorporó el Base Jumping (salto con paracaídas desde estructuras fijas, acantilados o montañas) y lo evolucionó al vuelo con un traje de alas, el Wingsuit. Puso sus propias reglas, como las de no usar cuerdas ni arneses en las gigantes paredes que deberían superar los 150 metros, que son entre 35 y 50 pisos de un edificio.

Escalar, saltar, volar. Lo llamó FreeBase y murió practicándolo en 2015, a los 43 años. El salto fue desde el mirador Taft Point a 2.285 metros en el Parque Nacional Yosemite en Estados Unidos. La baja visibilidad del atardecer le impidió ver las grandes paredes rocosas con las que terminó estrellándose a 160 kilómetros por hora. Es fascinante. No su fallecimiento, claro, sino esa búsqueda de los límites humanos.

El cuerpo puede aprender, adaptarse, desarrollar fuerza, resistencia y concentración. Pero esas capacidades no aparecen por arte de magia. Dependen de una compleja interacción entre el cerebro, el sistema nervioso, las hormonas y nuestros comportamientos cotidianos. Dormir bien, entrenar, alimentarse adecuadamente, exponerse a la luz natural y aprender a regular el estrés son mucho más que recomendaciones conocidas.

Cada una de esas prácticas activa mecanismos fisiológicos que influyen en nuestra salud física y mental. Lo interesante es que esos mecanismos se relacionan entre sí. Mejorar el descanso puede favorecer la concentración. El ejercicio modificar nuestra respuesta al estrés. La luz participa en la regulación de los ritmos biológicos.

La ciencia actual permite entender por qué funcionan esas prácticas y cómo combinarlas. También ayuda a distinguir lo esencial de las promesas de soluciones rápidas y de youtubers. Ningún suplemento reemplaza los efectos del ejercicio, el sueño o una adecuada gestión del estrés. Tampoco existe una fórmula idéntica para todo el mundo porque cada organismo tiene condiciones y necesidades distintas.

Una idea especialmente valiosa es aprender a observar los resultados. Probar un cambio, prestar atención a sus efectos en el cuerpo, las emociones y la productividad, y comparar qué ocurre cuando dejamos de hacerlo. Nuestra propia experiencia puede convertirse en una fuente de información si aprendemos a observarla con método y para ello Andrew Huberman escribió Protocolos. Es un manual de instrucciones para el cuerpo humano que reúne herramientas respaldadas por la ciencia para comprender mejor el funcionamiento del cerebro y del cuerpo, y aprovechar ese conocimiento en favor de la salud y el rendimiento.

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