Analistas

Las bicicletas públicas en Bogotá

Louis Kleyn

En lo que llevamos del S. XXI, la utilización de la bicicleta como medio de transporte urbano ha sido exponencialmente creciente en la práctica totalidad de las grandes ciudades. Fuera de Holanda, Bogotá fue un temprano precursor, iniciando su relativamente amplia red de ciclorrutas hace ya 25 años.

Los esquemas de bicicletas públicas o “compartidas” han sido determinantes para multiplicar el uso de la bicicleta y son un gran éxito en sí mismos. 3.000 ciudades disponen de estos programas. En París, Vélib comenzó operaciones en 2007. Hoy cuenta con más de 1.500 estaciones y 20.000 bicicletas que realizan 50 millones de viajes anuales en 1.400 km de ciclorrutas. Entre 2002 y 2023 el tráfico vehicular se redujo a la mitad. En 2025 los desplazamientos en bicicleta más que duplicaron los realizados en carro. Las recientes elecciones a la alcaldía se convirtieron en un referendo sobre la “supremacía de la bicicleta”, ganadas por Emmanuel Grégoire, sucesor de Anne Hidalgo en la promoción ciclística.

En Nueva York, Citi Bike abrió en 2013 con 332 estaciones y 6.000 bicicletas; en 2017 ya había duplicado ambas y actualmente tiene 2.300 estaciones y 35.000 bicicletas. En 2024 se realizaron 45 millones de viajes. Desde 2019 se han invertido US$100 millones en expandir la infraestructura. Durante 2024 los ingresos de la red subieron 60%.

En Bogotá, el Concejo ordenó la creación del sistema en 2008. Solo hasta 2014 la Alcaldía reglamentó su implementación. En 2015 se firmó la primera concesión, que terminó en incumplimiento y en una multa al operador por $8.400 millones. En 2016 se presentó una propuesta, mediante una APP, la cual fue rechazada en 2018. Una nueva APP fue declarada fallida en 2021. En 2022, mediante una licitación de “aprovechamiento económico del espacio público”, se contrató a Tembici hasta 2029, que invirtió $10.500 millones en 300 estaciones y 3.300 bicicletas. El primer año se lograron 1,2 millones de viajes. Después de superar 1,5 millones en 2024, bajaron a 1,1 millones en 2025 y, luego del cierre de la mitad de las estaciones, este año no llegarán a 800.000 viajes.

El proyecto original de Tembici en Bogotá está bien concebido. Las bicicletas son apropiadas, tanto las mecánicas como las eléctricas. Las estaciones están suficientemente presentes, aunque limitadas a la esquina nororiental de la ciudad, desde el centro hasta la calle 127, entre la carrera Séptima y la NQS. La aplicación, aunque difícil de instalar e iniciar correctamente, funciona. Los problemas apremiantes son el mal estado de muchas bicicletas y, dado el cierre de 150 estaciones, encontrar espacio para la devolución.

Sería una lástima que, después de haber estado a la vanguardia de la movilidad verde y de llegar a tener un programa de bicicletas públicas funcional, la ciudad dejara morir esta iniciativa. Publicidad y promoción, facilidades para su uso y pago, mejora de la infraestructura y extensión de la cobertura permitirán acrecentar el uso y generar un impacto positivo relevante sobre Bogotá.

TEMAS


Bicicletas - Bogotá - Alcaldía de Bogotá