Salve maestro Plinio Apuleyo Mendoza
Ha llamado el creador a un grande, con seguridad requiere de su sabiduría el infinito. Con profundo dolor le damos las más sentidas condolencias a todos los suyos y a quienes fueron sus amigos y sus alumnos, al ver partir en la distancia desde este mundano convulsivo a la vida espiritual a quien fuera para Colombia entera, para la comunicación auténtica de la verdad en el país, para toda la intelectualidad nacional, para el presidente Álvaro Uribe Vélez y para esta fundación, sus directivos y colaboradores y para los “Diálogos de Innovación en la democracia”, constante y sobresaliente fuente de inspiración y cátedra viviente.
Se nos fue “el Maestro Plinio” como se esfuma, pero queda en el recuerdo el plácido “Olor de la Guayaba”. Se retira de los ruedos donde se lidian las ideas con aplausos uno de los grandes gigantes del pensamiento iberoamericano. Salve Maestro; deja usted un legado doctrinario en materia de integralidad democrática, ética y honestidad que nos corresponde honrar y mantener para las generaciones venideras.
Se le va al acontecer nacional un científico del análisis de las políticas de Estado como gestación de cultura y desarrollo, un estandarte del periodismo íntegro que siempre hizo honor a la verdad y fue ajeno al maldito inmediatismo y su sombra sensacionalista, uno más de los grandes pensadores patrios. Un demócrata completo, un patriota sin igual, un hombre íntegro de mente abierta y criterio amplio, de condición humilde y desprovisto de arrogancias, conocedor profundo de todas las vertientes del entendimiento, un ser ajeno a la soberbia propia de las vanidades, una persona tan humana como sencilla, accesible y honorable, amigo de la mesura sin temerle a la verdad, capaz de martillar sin torcer el clavo ni vencer el pulso ante el peso del martillo.
Salve Maestro Plinio. Pierde la patria y su intelectualidad un maestro justo, un constructor de idearios, un educador ajeno al vicio ideológico y férreo en el honor a la verdad, un guía de los pocos que quedan en Colombia y en toda la región, a quienes las nuevas generaciones y los medios, en su pérfida inmediatez, ignoran porque están llenos de meros remedos que creen que nacen sabiondos y se les va lo mejor de la vida sin respeto a los mayores y sin la luz de los maestros que superan, como el Doctor Plinio, el recorrido del camino con sapiencia, sencillez y amparados en la razón.
A su familia y a todos los que, como nosotros en esta “Asociación Primero Colombia”, tuvimos el honor de aprender de su sabiduría, nuestro más sentido pésame. Llevaremos en nuestra misión doctrinaria sus enseñanzas a nuevas generaciones; es nuestro compromiso tras esta triste partida que lleva al gran Maestro, con su sabiduría, a vivir en el lugar que el cielo tiene reservado para los hombres sabios e íntegros, como ha sido y seguirá siendo en la memoria de Colombia el gran Plinio Apuleyo Mendoza.