Analistas 24/01/2018

Bitcoin y cultivos ilícitos

Manfred Grautoff
Consultor de seguridad nacional

Es 18 de noviembre del 2008, el maremágnum se desata en los departamentos de Putumayo, Nariño y Cauca, el Gobierno de la época cita una reunión de seguridad de emergencia para controlar la situación de orden público; solo que a diferencia de otras ocasiones esta vez la amenaza no procede de los grupos armados ilegales. Ahora el problema, es que captadoras de dinero se derrumban y con ellas se evapora el dinero de millones de personas que entregaron sus recursos con la esperanza de obtener jugosas rentabilidades. La lección que dejaron las pirámides que pulularon por aquella época es que el dinero está disponible en estas regiones, sin embargo, por los costos del sector bancario, están dispuestos a tomar riesgos para obtener mayores rentabilidades.

Una década después ha surgido una nueva modalidad de inversión llamada bitcoin, una moneda virtual que por medio de un sistema de encriptación matemático puede realizar transacciones casi de forma inmediata, que no se encuentra bajo el control de un banco central, otorgando una democratización para realizar transacciones entre personas o entidades comerciales sin la molesta intervención de los organismos de control financiero que poseen los Estados. Es decir, es el sueño libertario de un grupo de anarquistas que se denominan ciberpunks, que repelen cualquier control gubernamental por considerarlo como un invasor de la privacidad, que termina degradando el progreso de la sociedad.

Sin embargo, el utópico mundo de los libertarios que crearon el bitcoin, no contó con el lado oscuro que implica que el dinero corra por redes financieras sin ningún control ni capacidad de realizar la trazabilidad de las operaciones financieras. El primer caso que se registró fue a través de un sitio web llamado Silk Road, el cual se convirtió en un gran negocio de venta de drogas ilícitas, donde los adictos a la cocaína adquirían las dosis por medio de transacciones que se realizaban solo en bitcoin. Así, la criptomoneda se convirtió en un medio de pago ideal para ejecutar cualquier tipo de actividad ilegal gracias a la capacidad que tiene de cifrar las transacciones comerciales sean legales o ilegales.

De acuerdo a las tendencias de búsqueda realizadas por medio de Google, los sitios donde más se realizaron búsquedas relacionadas con bitcoin en el año 2017 se dieron en los departamentos de Caquetá, Putumayo, Guaviare así como Norte de Santander, departamentos que no poseen los mayores niveles educativos del país, pero sí los principales lugares donde se asientan las mayores concentraciones de cultivos de hoja de coca. Esta extraña simbiosis entre coca y bitcoin debería bastar para desarrollar una intervención sobre las crtipomonedas dentro del país, porque son un medio ideal para gestar estafas y profundizar los mercados de actividades ilegales.

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Cultivos ilícitos - Análisis - Caquetá - Putumayo