Inmigración venezolana: una oportunidad

Manfred Grautoff

Es 1980, varios buques surcan el mar caribe con dirección al norte, unos 200 kms. los separa de las costas de Florida, Estados Unidos. En esas embarcaciones viajan hombres y mujeres con niños, homosexuales, prostitutas, peligrosos convictos por asesinato y enfermos psiquiátricos, todos juntos con una característica común, son considerados indeseables por el Régimen Cubano de Fidel Castro, por estar en su contra o comportarse de manera, a su parecer, incorrecta. Esta inmigración, conocida como el Éxodo de Mariel que alcanzó las 120.000 personas, transformó rápidamente las razones humanitarias por un debate nacional cargado de xenofobia y la preocupación del mercado laboral en la península estadounidense.

Unos años después, los economistas David Card y Alan Krueger demostraron que esa inmigración súbita de los ¨marielitos¨ concentrada en Miami, no había tenido efectos significativos ni en el empleo no calificado, ni en los salarios tanto de los nacionales como de los cubanos ya residentes. Pero sus conclusiones iban más allá, el mercado se había dinamizado. Durante más de dos décadas de investigaciones académicas en diferentes países y con diversos enfoques técnicos estas conclusiones se han demostrado una y otra vez, generando escepticismo porque son contra intuitivas, no son populares, y pueden ser manipulables para ser empleadas políticamente.

En Colombia, solo en el primer semestre de 2018, 870.000 venezolanos llegaron al país con la intención de asentarse, de acuerdo a cifras de Christian Krüger de la Oficina de Migración. Esta realidad debe ser vista como una oportunidad, ya que los inmigrantes traen consigo nuevo conocimiento que afectará el crecimiento y desarrollo del país, en este caso, los venezolanos son insuperables en diseñar estrategias de Marketing, en atención al cliente y ventas, entre otros, sin contar con la riqueza cultural y gastronómica.

El principal desafío, es que sea de una forma ordenada, con planes claros para que puedan ser absorbidos correctamente, principalmente por el sistema de seguridad social a la población más vulnerable. Si esto no se realiza correctamente, es posible el surgimiento de xenofobia, pero diferente a la que motiva el Gobierno Venezolano hacia los colombianos como estrategia política, la de aquí sería más por el mismo malestar de la evidente desorganización. De igual manera, Colombia ya no volverá a ser la misma, cambiará con esta llegada masiva de venezolanos, y seremos parte del grupo de países que cambió su comportamiento histórico frente a la inmigración, al ser muy cerrado, y más cercanos a países como Estados Unidos o Israel, quienes deben en buena medida su crecimiento y desarrollo a la inmigración, esto, porque la han sabido aprovechar, organizar, establecerla y acoplarla a sus instituciones, por lo que nos obligará a fortalecerlas.

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