Ojo, delincuentes al acecho
Cada día la delincuencia encuentra nuevas formas de beneficiarse a costillas de la gente de bien y, lamentablemente, tanto la legislación como la tecnología con la que cuentan nuestras autoridades van a una velocidad mucho menor. En el caso de las empresas de servicios públicos, es nuestro enorme grupo de usuarios el que, mediante trampas, cae y sufre directamente los ataques a su bolsillo, a su tranquilidad y hasta la afectación a la prestación del servicio.
El caso es que en la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá -Eaab-, así como en otras decenas de empresas del sector servicios públicos, se evidencia un preocupante crecimiento de páginas web que nos suplantan, de plataformas que simulan ser de las empresas y, plagiando características reales, engañan a los usuarios para que entren a estas páginas falsas y generen pagos por PSE a cuentas bancarias de los delincuentes y no las del recaudo oficial de las empresas prestadoras.
Pero el fenómeno se agrava cuando los ciberdelincuentes pautan sus páginas falsas en motores de búsqueda como Google, aprovechando que miles de usuarios no se remiten directamente a las páginas oficiales de las empresas y prefieren “googlear” “pago de factura de acueducto”, “cómo pagar energía”, “dónde puedo pagar el gas”, “factura del celular”, etc., y como estos motores de búsqueda posicionan a las plataformas que pagan por estar en los primeros lugares, el usuario les cree y cae en la trampa; porque además estas páginas falsas tienen nombres similares a los de las empresas reales y, con ajustes o variaciones casi imperceptibles, generan una falsa confianza para atrapar al usuario y poder estafarlo.
Esta situación la hemos puesto en conocimiento tanto de las autoridades, que ya están haciendo investigación y seguimiento a estos casos, como de los mismos motores de búsqueda en los que no hemos encontrado las respuestas positivas y eficaces que quisiéramos, pues los trámites para denunciar este tipo de páginas fraudulentas son engorrosos, demorados y con pocos resultados.
Otro caso sobre el cual debemos alertar a nuestros usuarios es la presencia de delincuentes que, disfrazados con prendas similares a los uniformes de las diferentes empresas de servicios públicos, se hacen pasar por funcionarios y buscan el ingreso a las residencias para robar y, en ocasiones, maltratar y golpear a estas personas que, confiada e inocentemente, abren las puertas de sus casas a estos criminales que saben bien cómo aprovecharse de su ingenuidad.
Es por todo esto que en el Acueducto de Bogotá implementamos la campaña “Sin cita no hay visita”, en la que se describen los procesos reales de la Empresa para ingresar a una vivienda y donde se hace un llamado a nuestros usuarios a estar pilas y no abrirle la puerta a cualquiera.
Porque en la campaña lo explicamos muy claro: para que un funcionario pueda ingresar a una casa, previamente la Empresa enviará una carta al usuario o usuaria indicándole fecha, hora y motivo por el cual se le ha agendado una visita domiciliaria, advirtiendo que, si el usuario lo desea, puede confirmar la veracidad de la carta y la identidad del funcionario llamando a la Acualínea 116, donde uno de los operadores le confirmará la veracidad o la falsedad de la visita.
Este tema tan sensible me lleva a invitarles a que nos cuidemos mutuamente, a que denunciemos esas páginas fraudulentas, a informar a las autoridades sobre supuestos funcionarios o actividades sospechosas en los barrios y, sobre todo, a tener mucho cuidado a la hora de pagar las facturas. Les recuerdo que creamos la Oficina Virtual de la Eaab, un canal oficial que pueden encontrar ingresando directamente a www.acueducto.com.co y que se convierte en la manera más segura para pagar su factura.
En la Eaab no bajaremos la guardia frente a los delincuentes que siempre están al acecho, pero no podemos solos; necesitamos de su apoyo, de su compromiso para denunciar y lograr así que menos personas sean estafadas cuando honestamente quieren pagar sus servicios públicos.