Relájese y disfrute el canto de las aves de Bogotá
Desde hace más de siete años, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, Eaab, junto con Aguas de Bogotá, venimos desarrollando un trabajo mancomunado para el cuidado, mantenimiento y conservación de los 17 humedales urbanos de la ciudad, con el propósito de garantizar la vida de estos ecosistemas para que la flora endémica de la sabana florezca a sus anchas y se convierta en el hogar de cientos de especies de mamíferos, aves y reptiles.
Como quedó evidenciado en la segunda edición del libro “Aves de los humedales urbanos de Bogotá”, que publicamos el año pasado y nos permitió documentar imágenes de 78 de las casi 200 especies de aves que habitan y/o visitan estos ecosistemas, en donde resaltamos su importancia y el trabajo que realizamos a diario para su conservación.
Pero quisimos ir más allá del papel y por eso esta semana presentamos con orgullo el “Banco de Cantos de Aves de Bogotá”, una plataforma en la que logramos documentar, organizar y divulgar las vocalizaciones de más de 60 especies registradas en la Estructura Ecológica Principal de la ciudad.
Este trabajo, adelantado desde hace más de ocho años por biólogos y ornitólogos de Aguas de Bogotá, logra poner a disposición de la ciudadanía los sonidos de las diferentes aves que habitan en nuestros humedales, parques urbanos, canales y otras áreas protegidas de Bogotá.
Y como este tipo de proyectos necesita decisión y compromiso, desde 2019 la Eaab ha hecho un gran esfuerzo al asignar cerca de $66.000 millones para el mantenimiento de los humedales. Sin embargo, ni el trabajo que a diario realizamos ni todos los recursos asignados serían suficientes si no implementáramos campañas pedagógicas y actividades de sensibilización con la comunidad, porque son las personas, la academia y las instituciones educativas los principales aliados para la protección de estos ecosistemas urbanos y, en este propósito, ahora cuentan con estas dos valiosas herramientas: el libro “Aves de los humedales urbanos de Bogotá” y la plataforma auditiva que permitirá escuchar sus cantos.
Quiero aprovechar esta columna para agradecer al equipo de casi 130 personas que anualmente atienden alrededor de 100 hectáreas de la franja acuática y 80 de franja terrestre en estos ecosistemas vitales para la conservación de la avifauna sabanera; extensión que equivale a una vez y media el tamaño del Parque Metropolitano Simón Bolívar, y donde cada año retiran cerca de 1.500 toneladas de residuos sólidos, 30 toneladas de escombros y un poco más de 1.500 llantas que personas indisciplinadas dejan en estos lugares, todo esto sumado al retiro y manejo de plantas invasoras, seguimiento a la fauna y a la flora, y gestión social con la comunidad.
Aprovecho este espacio para compartirles el código QR y que nuestros lectores puedan explorar y maravillarse con los cantos de especies como la tingua bogotana, la margarita de pantano, la tangara palmera o el chingolo común, popularmente conocido como copetón, que seguramente conocemos quienes habitamos Bogotá, nuestra casa.
De corazón, espero que disfruten este banco de cantos tanto como nosotros disfrutamos construyéndolo, porque la presencia de estas especies en las reservas de humedales de la ciudad es una de las mejores señales de buena salud de estos ecosistemas vitales para el funcionamiento de nuestra capital.
Desde el Acueducto de Bogotá estamos convencidos de que cuidar el agua en todas sus formas incluye también proteger a quienes conviven en estos espacios.