El dinero entra en una nueva era digital
Tecnologías como la inteligencia artificial generativa, el blockchain y el hardware móvil omnipresente están transformando rápidamente la forma en que la sociedad interactúa con el dinero. La industria de pagos lidera esta evolución, y en ningún lugar ocurre con mayor velocidad que en América Latina y el Caribe. Tras un 2025 de cambios profundos, 2026 se perfila como el año en que este impulso se acelere aún más.
La autenticación biométrica y las tecnologías de token están preparadas para convertir el proceso de pago en línea en una experiencia ágil, prácticamente de un solo clic. Para 2026, el ingreso manual de datos comenzará a desaparecer en muchos mercados, impulsado en parte por los 16.000 millones de tokens de Visa, considerando que cerca de 50% de sus transacciones de comercio electrónico en América Latina y el Caribe ya están tokenizadas.
Más allá de ser una innovación adicional, los tokens se consolidan como la base del comercio agéntico. Al trasladar las credenciales de pago a la nube, los usuarios pueden acceder de forma segura a su información desde cualquier dispositivo y ubicación, reduciendo el manejo de datos sensibles y facilitando una transición escalonada hacia modelos más avanzados.
En paralelo, la región entra en una nueva etapa en la que la inteligencia artificial deja de ser solo una herramienta de apoyo para convertirse en un agente que actúa en nombre del consumidor. Con más de dos tercios de los usuarios utilizando IA para orientar sus decisiones de compra, el comercio agéntico se perfila para escalar con fuerza en 2026.
El avance de los agentes impulsados por IA también eleva los riesgos. En este contexto, la identidad digital se convierte en un campo clave. La combinación de tokenización y soluciones como Visa Payment Passkey permitirá verificar identidades mediante biometría, eliminando contraseñas y ofreciendo una experiencia de pago más rápida, segura y fluida.
De cara a 2026, la región requerirá mayor colaboración entre actores, así como el desarrollo de defensas compartidas y herramientas avanzadas de gestión de riesgos para mantenerse a la vanguardia.
Otra transformación relevante es el crecimiento de los sistemas de pagos cuenta a cuenta en tiempo real. Estas redes están permitiendo transferencias inmediatas y de bajo costo entre personas y comercios, redefiniendo el ecosistema financiero.
Con iniciativas plenamente operativas en países como Brasil, Argentina y Costa Rica, esta tecnología se consolida como un pilar de la digitalización en la región. Su expansión está modificando los hábitos de consumo y reduciendo la dependencia del efectivo, en un contexto más amplio de avances en interoperabilidad y banca abierta, con Brasil como referente.
Las stablecoins están evolucionando desde un activo de carácter especulativo hacia una infraestructura confiable para pagos globales. América Latina se posiciona como uno de los mercados más dinámicos en su adopción.
Se espera un crecimiento relevante en su uso para pagos transfronterizos, remesas y otros casos asociados a credenciales digitales. Actualmente, Visa respalda más de 130 programas de tarjetas vinculadas a stablecoins en más de 40 países. Además, desde la perspectiva del consumidor, 60% de los usuarios en la región manifiesta interés en utilizarlas para transferencias internacionales en el futuro.
Las micro, pequeñas y medianas empresas avanzan con rapidez hacia la digitalización. Buscan mayor seguridad en sus transacciones, acceso a crédito y herramientas de pago más eficientes.
En este proceso, están adoptando soluciones como tarjetas empresariales, facturación electrónica, pagos con código QR, terminales móviles y plataformas de comercio electrónico. Herramientas como Visa Accept, que permiten aceptar pagos desde teléfonos móviles sin necesidad de hardware adicional, están ampliando significativamente la inclusión digital del segmento.