Colombia: confianza, inversión y empresarios para llegar más lejos
Conozco a José Manuel Restrepo desde hace bastantes años. Como académico, gestor, economista y ministro. Por eso sé que, en su nueva responsabilidad como vicepresidente de Colombia, reúne dos capacidades especialmente valiosas: un conocimiento profundo de la economía del país y una relación directa con el mundo empresarial.
Sabe cómo funciona el Estado, pero también cómo decide una empresa, qué analiza un inversor y qué condiciones necesita un proyecto para salir adelante. Es lógico que el presidente De la Espriella le haya encomendado coordinar transversalmente las principales áreas con impacto económico, con el fin de acelerar decisiones y proyectos.
Todo ello lo hemos podido comprobar recientemente en el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (Ceapi). Hace unos días, José Manuel Restrepo fue el encargado de inaugurar el IV ciclo de encuentros de Ceapi durante la Semana de Alto Nivel de Naciones Unidas en Nueva York, en el que han participado hasta cinco Presidentes de países iberoamericanos, entre ellos los de Perú, República Dominicana o Paraguay-. Ante más de 40 presidentes, CEOs y representantes empresariales e institucionales de toda Iberoamérica -incluida Rebeca Grynspan, candidata a la Secretaría General de la ONU-, el vicepresidente Restrepo no llegó con un discurso retórico. Presentó propuestas. Nos habló de recuperar la confianza, atraer inversión e impulsar iniciativas reales.
Nos explicó cómo, a través de Misión Crecer, Colombia ha identificado 176 proyectos por valor de 150.000 millones de dólares -de los cuales 37 se consideran prioritarios- en ámbitos como energía, infraestructura y logística, agroindustria, turismo, inteligencia artificial o los minerales críticos.
Colombia parte de datos positivos. Su PIB creció un 3,5% interanual durante el segundo trimestre de 2026 y la tasa de desempleo descendió en julio hasta el 8,1%. Pero el objetivo del Gobierno es elevar progresivamente el crecimiento económico hasta el 6%, cifras que realmente permiten reducir la pobreza -el peor enemigo de los pobres- y mejorar los servicios públicos. Para ello necesita inversión, productividad y empleo.
La inversión empresarial cumple una función directa en esa ecuación. Una empresa que invierte crea empleo, contrata proveedores, genera actividad económica, forma talento, incorpora tecnología, exporta y aumenta significativamente los ingresos fiscales. Cuanta más actividad productiva exista, mayor será también la capacidad del Estado para financiar educación, salud, infraestructura, vivienda, agua potable y políticas sociales. Por eso resulta especialmente relevante que Restrepo sitúe a los empresarios como aliados dentro de su estrategia económica.
Este encuentro en Nueva York tiene que tener continuidad. Antes de fin de año, esperamos organizar una visita de inversión a Colombia con socios de Ceapi -presidentes y CEOs de grandes compañías iberoamericanas- para conocer directamente los proyectos identificados, reunirnos con sus responsables, mantener sesiones de trabajo con los ministros implicados y analizar oportunidades concretas de inversión.
La presencia conjunta en esta ronda de encuentros en Nueva York, que ha reunido a gobiernos, empresarios, organismos multilaterales e instituciones internacionales refleja precisamente el tipo de colaboración que impulsamos desde Ceapi. Nuestra función es facilitar espacios de diálogo entre quienes diseñan las políticas económicas con quienes toman decisiones de inversión. Queremos que los gobiernos puedan presentar directamente sus prioridades y sus proyectos, y que los empresarios puedan explicar qué requisitos necesitan para invertir. Porque si esas conversaciones se convierten en crecimiento, demostraremos que juntos llegamos más lejos.
Y Colombia es una oportunidad para confirmarlo.