Analistas 31/08/2026

La nueva ecuación de la comunicación: IA, influencia y reputación

Núria Vilanova
Presidente de ATREVIA

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Estar a la vanguardia de la comunicación es mucho más que incorporar la última tecnología. Primero hay que entender qué está cambiando, cómo y a qué velocidad; identificar tendencias, actitudes y necesidades; conocer el entorno e interpretar cómo evolucionan expectativas e intereses de nuestros públicos. Solo entonces podemos construir herramientas y ofrecer respuestas adaptadas a cada mercado y audiencia.

Esa es la vocación con la que hace más de 35 años fundé una consultora de comunicación y posicionamiento estratégico, hoy integrada por más de 600 profesionales organizados en equipos multidisciplinares y presentes en más de 15 países: comprender antes para poder decidir mejor.

Esa anticipación es más importante que nunca, porque la IA acelera los procesos creativos, aumenta los contenidos, multiplica los canales, transforma la relación con nuestros públicos y cómo construimos nuestra identidad y la confianza que generamos. En este escenario, hay tres conceptos que ya resultan inseparables: IA, influencia y reputación.

Porque el verdadero impacto de nuestros mensajes está en cómo son recibidos, interpretados y valorados y, sobre todo, en cómo condicionan nuestras decisiones. Esto obliga a revisar la definición de influencia. Durante años se medía, fundamentalmente, en términos de audiencias, impactos, seguidores o notoriedad. Hoy, la visibilidad debe ir acompañada de credibilidad. Lo vemos en la crisis del fenómeno influencer: las audiencias y la facturación pueden crecer, pero el exceso de publicidad encubierta disminuye su autenticidad y eficacia.

Porque la verdadera influencia no es conseguir que nos vean, sino que nos crean. Y esa influencia nace de la confianza. De la capacidad de interpretar correctamente el contexto, participar en las conversaciones relevantes, anticipar inquietudes y ofrecer respuestas que aporten valor. En definitiva, de entender mejor a las personas a las que queremos llegar.

Esto nos afecta directamente a quienes trabajamos en comunicación, marketing y asuntos públicos; es decir, en posicionamiento estratégico de marcas y compañías. La IA eleva nuestra exigencia. El tiempo que nos libera debería servirnos para escuchar más, investigar mejor, comprender el entorno, detectar oportunidades y desarrollar un pensamiento estratégico propio que refuerce nuestra competitividad. Y todo ello orientado a la siguiente fase. No a la IA generativa, sino a la IA que actúa y ejecuta determinadas tareas, dando paso a la empresa agéntica, en la que personas y agentes de IA comparten procesos y decisiones.
No hablamos de contenidos o productividad; hablamos de gobernanza, responsabilidad, transparencia, cultura empresarial y liderazgo. El debate pasa de cómo incorporamos la IA a nuestro negocio, a qué tipo de organizaciones estamos construyendo con ella.

Estas serán algunas de las cuestiones que abordaremos en el VI Congreso Iberoamericano de Tendencias en Marketing, Comunicación y Asuntos Públicos -organizado por Atrevia los días 5 y 6 de octubre en Madrid- y que tiene como lema “De la IA a la influencia: tecnología al servicio del liderazgo reputacional”, y que abordará precisamente estas dos dimensiones: cómo evoluciona el engagement y la confianza en la era de la IA y cómo la empresa agéntica está empezando a transformar nuestras organizaciones. Lo haremos con rigor, combinando innovación, conocimiento y experiencia, a través de casos reales en los que hemos participado.

Porque estar a la vanguardia de la comunicación no consiste solo en adoptar lo nuevo, sino en comprender antes que los demás lo que viene y convertir ese conocimiento del entorno en mejores decisiones para generar confianza y convertirla en influencia y reputación.

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