Las nuevas tácticas de intimidación de los republicanos

Paul Krugman

Agradezcamos a Rob Portman, senador republicano de Ohio, quien dio un buen descanso a todas las mentiras que se dijeron en Tampa el mes pasado y en cambio nos presentó una clásica mala clase de macroeconomía.

En su discurso durante la Convención Nacional Republicana, el Sr. Portman reprendió a la administración Obama por no haber tomado una postura más estricta con China – que normalmente es algo de lo que también me he quejado – y después ofreció una explicación completamente equivocada. El Presidente Obama no se pondrá duro con China, dijo el Sr. Portman, porque “Obama no podría manejar sus históricos déficits de billones de dólares si los chinos no compraran nuestros bonos para financiarlos”. Bueno, preguntémonos: ¿Cuánto financiamiento externo necesita Estados Unidos, en general?

La respuesta está determinada por una identidad contable, lo que significa que los influjos de capital son iguales al déficit de cuenta corriente, una medida general del balance comercial que incluye el ingreso de las inversiones (el comercio puede ajustarse a los flujos de capital pero no al revés, pero esa es una historia más larga).

Entonces, ¿qué ha pasado con el déficit de cuenta corriente como porcentaje del PIB durante la era Obama? Umm, ha bajado mucho, según datos del Buró de Análisis Económico.

¿Cómo es posible que estemos pidiendo menos a los extranjeros cuando el déficit gubernamental ha crecido tanto? La respuesta es que el sector privado se está desapalancando, habiendo entrado a masivos superávits conforme los clientes intentan pagar su deuda y las corporaciones retienen la inversión a la luz de la débil demanda de los consumidores.

Todos esos déficits gubernamentales sólo han compensado parcialmente este movimiento, de tal forma que el endeudamiento nacional general con el extranjero ha caído, no subido.

¿Pero qué pasaría si el sector privado dejara de desapalancarse? La respuesta es que tendríamos una fuerte recuperación económica, que entre otras cosas reduciría enormemente el déficit presupuestario.

Una implicación colateral de este punto, por supuesto, es que por el momento ese déficit es algo bueno, puesto que ayuda a apoyar la economía mientras que el sector privado se desenvuelve de su excesivo apalancamiento.

Entonces, ¿realmente quién está financiando el déficit presupuestal en Estados Unidos? El sector privado. No necesitamos que los chinos compren bonos, y si algo es cierto es que somos los que tenemos el poder, puesto que no necesitamos su dinero y ellos tienen mucho que perder.

De hecho, no queremos que compren nuestros bonos; es mejor tener un dólar más débil (punto que los japoneses realmente entienden).

Disculpando al Sr. Portman, mucha gente malentiende esto, incluso después de todos estos años. Pero realmente, en serio, de lo último que tenemos que preocuparnos es de si a los chinos les gustan nuestros bonos.