Analistas 26/01/2026

El salario mínimo sube 23%: decisiones difíciles para líderes

Pilar Ibáñez
Psicóloga organizacional y conferencista

El incremento de 23% en el salario mínimo en Colombia marca un hito histórico. Sin embargo, también representa un desafío profundo para miles de empresas que hoy enfrentan una presión financiera real y, en muchos casos, decisiones dolorosas: reducir costos, reorganizar estructuras o despedir personas. En este contexto, el verdadero reto no es solo económico, sino ético, humano y estratégico.

Para muchos líderes, el despido se ha convertido en una decisión evidente con el aumento del salario mínimo ante el aumento de costos laborales. Pero reducir esta decisión a una fórmula financiera ignora una realidad clave: despedir no es solo terminar un contrato, es impactar una vida, una familia y la salud mental de una persona. Las investigaciones en psicología organizacional muestran que los despidos mal gestionados generan: Pérdida de confianza en los líderes; aumento del miedo y la desmotivación en los equipos que permanecen; deterioro de la reputación corporativa; y mayor rotación futura y menor productividad. Por eso, hoy más que nunca, se necesita liderazgo consciente, no solo gerencial.

Si el despido es inevitable: cómo hacerlo con humanidad y dignidad. Cuando la viabilidad del negocio realmente está en riesgo y no hay otra opción, estas son prácticas clave para despedir de forma ética y amorosa. Primero, tener una comunicación honesta y directa, evitar discursos ambiguos o fríos. Las personas agradecen la verdad, incluso cuando duele. Explicar el contexto económico real reduce la sensación de arbitrariedad. Segundo, tener conversaciones uno a uno. Nunca despedir por correo, mensaje o reunión grupal. El respeto se demuestra con tiempo, presencia y escucha. Tercero, reconocer el aporte, eso inlcuye nombrar el valor que esa persona tuvo en la organización ayuda a cerrar el ciclo con dignidad y no desde la culpa o el fracaso. Cuarto y para mi el mas importante, el acompañamiento emocional. Ofrecer acceso a orientación psicológica, coaching de transición laboral o incluso una simple red de contactos puede marcar una diferencia enorme.

Por último, cuidar al equipo que se queda. En la psicología hay algo que se conoce como el “síndrome del sobreviviente”. Explicar el porqué de las decisiones y el rumbo futuro evita el desgaste emocional y la fuga de talento.

Pero atención, ¿si el despido no fuera la primera opción? Hay otras formas de reducir costos. Antes de llegar a la medida más extrema, muchas organizaciones están explorando alternativas inteligentes y menos traumáticas: revisión de gastos invisibles.

Suscripciones digitales, contratos poco usados, viáticos innecesarios, oficinas subutilizadas. Muchas empresas descubren ahorros significativos sin tocar nómina. También, rediseño de jornadas y esquemas laborales. Trabajo híbrido, semanas comprimidas o reducción temporal de horas (con acuerdos claros) pueden aliviar la carga financiera.

El aumento del salario mínimo no sólo redefine costos sino que redefine el contrato psicológico entre empresas y personas. Hoy se necesitan líderes capaces de: tomar decisiones difíciles sin perder la humanidad; entender que la rentabilidad sostenible va de la mano del bienestar, y construir culturas donde las personas no sean “costos”, sino activos humanos. Porque al final, las empresas no serán recordadas solo por cuánto crecieron, sino por cómo trataron a su gente en los momentos más difíciles.

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Salario mínimo - Actualidad del sistema financiero