La verdad detrás del escándalo de los interventores 2
La semana pasada publiqué en este mismo espacio varios hechos desconocidos sobre el escándalo de los interventores en salud que generó una tremenda pelea interna y pública entre la aún embajadora de Colombia en el Reino Unido, Laura Sarabia y el presidente Gustavo Petro. Hubo personas angustiadas.
Aquí van algunos hechos nuevos y preguntas relevantes que seguramente generarán nuevos temblores. Primero, recapitulemos. El presidente sorpresivamente dijo en un evento público que Laura Sarabia había mentido en unas hojas de vida que llegaron al entonces superintendente nacional de Salud, Luis Carlos Leal. Esos interventores resultaron ser un fracaso y por eso, meses después, fueron retirados. Sarabia contestó diciendo que ella no tenía que ver con esas hojas de vida y agregó a Petro que tenía chats que probaban su gestión. Los chats están en poder de la Fiscalía. Ambos tuvieron otro cruce a propósito de la entrega de credenciales de la embajadora al rey Carlos III en Londres. “Son muchos los retos que tenemos para seguir trabajando juntos”, escribió Sarabia a su jefe, entre líneas, aunque se refería inicialmente a la relación con Inglaterra. Claro.
Leal confirmó que las hojas de vida se las entregó en su chat personal Jaime Ramírez Cobo, el enlace de Presidencia con el Congreso, que aparece mencionado en todas partes en la Ungrd, pero no ha sido tocado por la Fiscalía, extrañamente.
No se pierdan. Como lo dijimos el sábado pasado, la designación de los interventores en marzo de 2024 tuvo un factor de contexto fundamental: la discusión de la reforma a la salud en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes.
Entonces, así va la historia. En marzo de 2024, el superintendente nacional de Salud recibió en su WhatsApp las hojas de vida de tres interventores que él debía nombrar bajo criterios de selección técnica. Leal no lo hizo así y ahora se excusa, pero su responsabilidad es ineludible. La persona que le envió las hojas de vida fue el asesor de Presidencia y enlace con el Congreso, y lo hizo diciéndole al cándido Leal que supuestamente la instrucción venía del presidente.
Y eso sucedió mientras el Gobierno necesitaba afanosamente aprobar la reforma a la salud en la Comisión Séptima. El señor Mario Urán, un conocedor del sistema de salud y operador que tiene entrada en todas partes, debe explicar si tuvo algo que ver con esas hojas de vida.
Y aquí van algunos otros nombres y algunas otras preguntas. Los nombres son los del representante Camilo Ávila, del Partido de La U, y María Eugenia Lopera, del Partido Liberal.
Estas son las preguntas:
¿Ustedes tuvieron que ver con la selección de las hojas de vida de los interventores? ¿Tuvo algún papel Mario Urán?
¿El ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, estaba enterado del origen de esas hojas de vida?
¿Las hojas de vida se entregaron al Gobierno para aprobar la reforma a la salud en la Comisión, como en efecto ocurrió?
Me dicen buenas fuentes que hay más nombres y pruebas de esta historia, que cada vez se pone más difícil. Podría ser del tamaño de la UNGRD. Aparentemente, no eran solo los interventores de las EPS, sino los interventores del Congreso y del Gobierno para pasar reformas. Eso se llama corrupción. Seguiremos publicando al respecto.