Este fin de semana, el país elegirá tres candidatos presidenciales y un Congreso que servirá de contrapeso institucional al próximo presidente, sea quien sea. Es probable que la gran consulta la gane Paloma Valencia; la del frente por la vida Roy Barreras; y es seguro que la consulta de las soluciones la ganará Claudia López.
En el Congreso es casi seguro que el Pacto Histórico saque el número más grande de senadores, unos 20; luego el Centro Democrático, unos 16; y de ahí para abajo habrá competencia entre el Partido Liberal, La U, Conservador y Cambio Radical que sacarán entre 8 y 15 senadores cada uno. Es probable que Salvación Nacional en alianza con Creemos y el apoyo de De la Espriella termine quitándole algunas curules al Centro Democrático. También podría haber sorpresas en la lista del Nuevo Liberalismo y Dignidad, que esta vez van acompañados con la eficaz disciplina del Partido Mira.
Preocupan casos evidentes de compra de votos. Lo que está pasando en Córdoba y La Guajira con la guerra de clanes tradicionales que prefieren ir a la cárcel antes que perder el poder es una barbaridad. Cientos y cientos de millones de pesos en efectivo decomisados en la calle vinculan a la familia Calle, la representante Ana Paola García y al buen tío Euclides Torres. También al secretario de la Cámara Jaime Luis Lacouture. Nunca había visto un comunicado de prensa de respuesta a un escándalo tal tan sin vergüenza.
Camino a Uribia, en La Guajira, la Policía encontró $145 millones en efectivo en sobres marcados con nombres de cercanos de Lacouture. Fueron encontrados a uno de sus escoltas que, insultando la inteligencia de todo el país, dijo que eran para comprar un carro y que lo demás fue un complot de la Policía. Con mucho respeto, me sorprende la decisión del abogado Iván Cancino de defender al escolta. Hay cosas que los abogados deben elegir por ética y por sentido común con el país en el que viven.
Aquí debe investigarse la compleja relación política de Lacouture con el senador Carlos Andrés Trujillo. Estas serán además unas elecciones marcadas por la incertidumbre del orden público en departamentos como Norte de Santander, Cauca, Meta, Casanare, Guaviare, Arauca, Antioquia, Chocó, Valle del Cauca, Nariño y Putumayo en donde los grupos armados han recuperado control, tienen más hombres y más dinero. Hace solo unas semanas encontraron una fábrica de explosivos del ELN en Bogotá.
En las consultas podría haber grandes puntos de giro. Si la gran consulta logra una votación de alrededor de 3,5 millones de votos será más difícil para De la Espriella ganarse el paso directo a segunda vuelta. Es un candidato que nunca se ha medido en las urnas y que no tiene la más mínima experiencia en administración pública. Y las encuestas en Colombia han demostrado que los punteros no son necesariamente los que ganan elecciones. Caso Serpa y Vargas Lleras en su momento.
En el otro lado, si la abundante maquinaria política hace su tarea con Roy Barreras y este logra acercarse a los dos millones de votos, como ha dicho él mismo, será más difícil para Cepeda ser el ungido. El candidato Iván sacó 1,7 millones en la consulta de octubre.
A la que le puede ir mejor por el golpe de opinión y por su experiencia previa en Bogotá es a Claudia López. Fajardo decidió no ir a esa consulta, Claudia sí y en las últimas encuestas Claudia se subió al tercer lugar relegando a Fajardo. Si saca cerca de dos millones de votos también será un mensaje claro.
La campaña, ahora sí, comienza el domingo. Como periodista no revelaré mis opciones. Lo que sí creo es que Colombia necesita sensatez. No mensajes burdos odio y sobre simplificación de los problemas. No más violencia. La cohesión que inexplicablemente nos ha sido arrebatada tantas décadas y que la gente necesita. El acuerdo, al fin, sobre lo fundamental. Ese será mi criterio.