Analistas 15/11/2025

“Revuélquele toda la vida a ese malparido”

En las últimas semanas, el periódico El Colombiano publicó una nueva denuncia sobre cosas que no se han hecho bien desde Rtvc. Tras la revelación, uno de los jefes de la redacción y gran aliado del gerente, Hollman Morris, decidió renunciar. Durante todo este año hicimos publicaciones tras largas reuniones, llamadas y conversaciones con fuentes que estaban absolutamente preocupadas por el camino que estaba tomando el medio de comunicación del Estado, convertido en un portavoz ideológico del Gobierno. Esta semana la periodista Ana María Mesa publicó una columna llamada “cambiar el dial”.

Mesa llevaba siendo años la jefe de Radio Nacional en Manizales pero había publicado ya un escrito previo con el título el “mansplaining presidencial”, cuando al presidente se le ocurrió la idea de hablar del clitoris y el cerebro de las mujeres en un Consejo de Ministros. Tras su texto, la renovación de su contrato se detuvo. Mesa, con quien llevaba hablando desde hace meses, me dijo que le habían prometido que su contrato se renovaría.

Pero eso no ocurrió. Sus derechos a la libertad de expresión y al trabajo fueron cercenados en el Gobierno del cambio por una crítica legítima al presidente, jefe del Gobierno, pero no jefe del medio de comunicación del Estado.

Sin embargo, lo que se ha denunciado hasta ahora sobre Rtvc no es lo más grave. Este año existió por lo menos una reunión de uno de los jefes designados por Morris con varias personas. Lo que se dijo fue absolutamente grave, incluso rayando en la ilegalidad.

En la conversación, se habló de la necesidad de hacerle contrapeso a un concejal que venía denunciando contratos en Rtvc. “Revuélquele toda la vida a ese malparido”, se dijo en aquella reunión dentro de las instalaciones de una entidad pública.

Luego, se solicitó revisarle sus cuentas bancarias y su información personal. Más paradójico aún, se habló de canales para hacer espionaje “más efectivos que Pegasus”.

"A mí no me gusta por lo bajo, pero qué más hacemos", dijo una de las personas presentes dando indicaciones a un periodista para hacerle daño a un político opositor a partir de información que debía ser conseguida como orden.

Por seguridad, no voy a revelar ni el nombre del concejal, ni de las personas que dieron las instrucciones y estuvieron allí.

Más de cuatro fuentes con las que hablé y con las que guardo registro confirmaron la información, de la que hay soporte. Hablaron incluso de sacarle fotos de su teléfono.

Más que asombro, enterarme de esto me dio tristeza, porque conozco a algunas de las personas allí presentes. La verdad es que lo que está sucediendo hoy en Rtvc dejó ya de ser una realidad sistemática de acoso laboral y mal ambiente para trabajadores y periodistas y se convirtió en un escenario en donde podría haber solicitudes de acciones ilegales y de espionaje indebido en el Gobierno que denunció la compra del mismo software del que hablaban en esas conversaciones.

Es importante que tal persecución a políticos y periodistas críticos del Gobierno pare. A veces el poder se confunde con la eternidad. Pero el poder no es para siempre. Las consecuencias de actuar indebidamente pueden ser mucho más duraderas en el tiempo. Ojalá no siga ocurriendo esto en Rtvc.

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