El potencial del leasing

Santiago Castro - scastro@asobancaria.com

Invertir es, sin duda, una de las decisiones más difíciles a las que se ve enfrentada una familia, empresa o persona, pues en su ejecución se deben considerar aspectos que van más allá de la cantidad de recursos destinados a satisfacer una necesidad puntual. Esta decisión da lugar a preguntas relacionadas con el porqué y en qué invertir, con el cómo se financiará la inversión, etc., interrogantes que deben resolverse con base en las necesidades propias, la coyuntura económica y la dinámica del mercado en el que se desempeñe.

Si bien en el caso específico de las empresas -independientemente de su tamaño, segmento y entorno económico- la respuesta a por qué y en qué invertir tiene que estar en línea con el fin de preservar y aumentar el capital y los activos productivos, el mecanismo de financiación reviste una importancia particular en la medida en que debe ser lo suficientemente adaptable para no afectar negativamente el rendimiento financiero y productivo de la compañía.
Gracias al desarrollo de los mercados, hoy las empresas cuentan con diversos mecanismos que permiten adaptarse a necesidades particulares. Mecanismos como el leasing de maquinaria y equipo se constituyen hoy en una alternativa de financiación ideal tanto para la adquisición como para el arrendamiento de activos fijos productivos a mediano y largo plazo, pues su flexibilidad le permite ajustarse a las necesidades y características de cada empresa.

Esta modalidad de crédito se ha venido posicionando a nivel mundial como una opción innovadora y conveniente para las micro, pequeñas y medianas empresas, ya que les permite acceder a una mayor cantidad de recursos sin incrementar patrimonio ni comprometer garantías, facilitándoles por esa vía la renovación del aparato productivo.

Según Leaseurop, tan solo en Europa la cartera de activos dados en leasing creció en 2016 cerca de 6,4%, ascendiendo a US$819.000 millones, un valor por encima del Producto Interno Bruto de países como Arabia Saudita (US$683.000 millones), Suiza (US$669.000 millones) o Argentina (US$637.000 millones). Del total de la cartera leasing, 67% corresponde a maquinaria y equipo, donde sus principales usuarios provienen de sectores claves para la actividad productiva, como los son servicios (43%), consumo (24%), industria y construcción (23%).

En Colombia, país que después de México tiene el mercado de leasing más grande de América Latina, la industria de este producto financiero ha logrado mantener su crecimiento real aun por encima del de la economía. En el primer trimestre de 2018, el leasing creció en 11%, cifra que casi cuadruplica 2,8% exhibido por la economía. Específicamente, el componente de maquinaria y equipo, que representó aproximadamente 25% de la cartera total, fue el segmento leasing que mayor crecimiento registró el año anterior (9,5%).

No obstante, si bien las cifras muestran que la financiación mediante el leasing de maquinaria y equipo es una de las modalidades con mayor potencial en el país, su desarrollo es aún incipiente frente a referentes internacionales. Adelantar y apoyar campañas de educación financiera y empresarial que resalten las bondades, ventajas y alcances de la financiación de activos productivos brindados por este producto es un imperativo en el marco de estrategias para el desarrollo empresarial.

No deja de sorprender el hecho de que muchos empresarios continúen hoy desconociendo el funcionamiento de una herramienta tan útil y efectiva para impulsar el crecimiento y el desarrollo de las actividades productivas. ¡Explotemos su potencial!

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