Analistas

Construir para crecer

Sergio Mutis Caballero

El nuevo gobierno del presidente Abelardo De La Espriella ha planteado acertadamente impulsar el crecimiento económico, la equidad social y el desarrollo territorial a través de la construcción. Se trata de una política pública con capacidad de generar resultados concretos durante los próximos cuatro años.

En un país que necesita recuperar la confianza, estimular la inversión y crear oportunidades para millones de colombianos, pocas actividades tienen un impacto tan amplio como la construcción. Cuando se construye vivienda se genera empleo; cuando se desarrolla infraestructura se incrementa la productividad; y cuando se construyen ciudades sostenibles se fortalece el bienestar general.

La construcción es mucho más que un sector económico: es una herramienta de transformación social y una de las principales palancas para impulsar el crecimiento del país. La experiencia internacional demuestra que las naciones que invierten de manera decidida en vivienda, infraestructura y desarrollo urbano alcanzan mayores niveles de competitividad, inclusión y prosperidad.

La vivienda debe volver al centro de la agenda nacional, no como una política asistencialista, sino como una estrategia de movilidad social. Cada vivienda nueva representa patrimonio para una familia, estabilidad para una comunidad y dinamismo para la economía. Además, detrás de cada proyecto habitacional se movilizan decenas de actividades productivas que generan empleo formal, inversión y recaudo fiscal.

Para reactivar el sector se requieren tasas de interés competitivas, mayor acceso al crédito y condiciones que permitan a los hogares cumplir el sueño de tener vivienda propia. En este sentido, las propuestas impulsadas por Camacol ofrecen una hoja de ruta clara: fortalecer los subsidios, ampliar el acceso al financiamiento, habilitar suelo urbanizable, promover la renovación urbana y brindar seguridad jurídica a la inversión.

Sin embargo, la vivienda no es suficiente. El segundo gran pilar debe ser la infraestructura. Según la Cámara Colombiana de la Infraestructura, Colombia necesita acelerar la ejecución de corredores logísticos, vías estratégicas, sistemas férreos, puertos, aeropuertos y proyectos regionales que conecten los territorios con los mercados nacionales e internacionales. La infraestructura reduce costos, atrae inversión, genera oportunidades y fortalece la competitividad del país.

A ello se suma un tercer elemento indispensable: la sostenibilidad. Según el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible, hoy el desarrollo exige construir más y mejor, incorporando eficiencia energética, uso responsable de los recursos y resiliencia urbana. El crecimiento económico y la protección ambiental no son objetivos opuestos, sino complementarios. Esto es construcción sostenible.

La ecuación es simple y ejecutable: vivienda, infraestructura y sostenibilidad. Fortalecer estos tres pilares permitirá recuperar crecimiento, generar empleo y movilizar inversión en todo el territorio nacional.
El presidente electo tiene la oportunidad de convertir la construcción en una de las principales políticas económicas y sociales de su gobierno. Porque una vivienda transforma una familia; una carretera transforma una región; y una ciudad sostenible transforma generaciones.

Al final, construir no es solamente levantar edificaciones o desarrollar obras. Es crear oportunidades, fortalecer comunidades y abrir caminos hacia la prosperidad. Construir para crecer. Crecer para incluir. Incluir para prosperar.

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