El “default” va a ser para muchos hogares
sábado, 7 de noviembre de 2026
Silverio Gómez Carmona
El llamado “rescate fiscal” que se ha presentado al Congreso está muy lejos de su viabilidad política y económica, pues de ser aprobado el daño a la economía sería muy fuerte, asumiendo el gobierno una cuenta de cobro en las elecciones locales de 2027 y poniendo en peligro el modelo que se escogió, por muy escaso margen, en mayo pasado. La lección de EU contra Trump es contundente sobre la importancia política del bolsillo de la gente.
Por política electoral, aquí todo gobierno matiza el titular de una reforma tributaria, así en campaña haya dicho que NO a mayores impuestos, pero el primer error es no haberla socializado previamente con los potenciales afectados ni con el Congreso. ¿Soberbia, prepotencia o ingenuidad? Una mezcla peligrosa en la que no es conveniente jugar al “todo o nada” o un “default” del que hablan los mal llamados ortodoxos de la economía. Si el gobierno tiene humildad puede ganar mucho, de lo contrario la pérdida será mayor. Bastaría con mantener el déficit fiscal básico en 3%, dato con el que se puede vivir sin problemas. A todos los de este lado, queremos que al Tigre la vaya bien.
Las falencias que afectan la vida diaria de la gente no tienen gremios que los defienda ni tampoco el “equipo” oficial que pregona que el asunto fiscal es el principal tema de Colombia, que existe, pero no es el primero, pues la inflación está por encima pues la pega a la gente en los precios al detal, salud, servicios públicos, transporte y los intereses de la tarjeta de crédito. El “rescate fiscal” tiene un componente inflacionario no previsto agravado con un estimativo previo del BR que la inflación sería 7% en 2026 y 5% en 2027, dudoso si entra a regir la reforma y viene el Niño con todo.
Habrá oportunidad de analizar y discutir asuntos específicos en el trámite legislativo, pero por ahora hay que advertir que podría llevar a un verdadero “default” para muchas familias por no tener con qué pagar sus pequeñas compras del diario. Golpear consumo afecta a los productores y abre la puerta a una recesión. El mismo BR calcula que ya que en 2026 el crecimiento de la economía no será 2,5% sino 2,0 y de 1,7% en 2027. ¡Muy lejos de la tierra prometida de 6% al final de gobierno. ¡Estanflación: recesión con inflación!.
Es la vida del día a día de la mayoría de los ciudadanos. Don JP. tiene una tienda en el barrio 20 de julio de Bogotá en una casa que hace 40 años adquirieron sus padres que llegaron de un pueblo del Tolima, en la que vive con su esposa, una hija que ayuda en la tienda y dos nietos de 12 y 14 años. El yerno trabaja en un taller de mecánica en otro barrio y alterna los fines de semana con jardinería en casas de “los ricos” del norte. Hacen un solo mercado y todos sueñan y tienen ilusiones.
La historia se puede replicar en los 766 municipios de menos de 10.000 habitantes que hay en Colombia o incluso a los 916 con menos de 50.000, incluyendo a la golpeada Planadas, en Tolima, donde nacieron las Farc en 1964. La verdad es que en el país solo hay 210 municipios con más de 100.000 habitantes, pero la cuarta parte son residentes rurales.
La tienda de JP es “querida” por sus vecinos porque él madruga a Corabastos a comprar verduras y frutas frescas y porque fía sin interés a su clientela hasta la quincena. Todos son buenas pagas. Es su estrategia para competir pues las tiendas de cadena no “consienten a su gente”.
Muchos de los productos que vende en la tienda los distribuyen proveedores que llegan a la zona a los que hay que pagarles de contado. El aceite de cocina y los jabones los adquiere por canecas y bultos que “re-empaca” con mucho cuidado en bolsitas para vender en pequeñas cantidades. Resulta que ahora JP tiene que expedir factura electrónica para sus clientes que compran su diario, porque no tienen otra opción y él recaudar el hasta ahora inexistente 19% del IVA. ¿De dónde sacarán para pagar a diario esperando que luego le reembolsen ese IVA diciéndoles que se beneficiarán porque les van a devolver el impuesto cuando lo han pagado previamente? Eso no cabe sino en la mente de unos tecnócratas alejados de la realidad de lo que es una tienda de las 450.000 que hay en el 90% de los pueblos de Colombia.
Sí, que el gobierno haga el recorte del gasto público comenzando con puntos concretos: congelación de los sueldos de la burocracia, revisión de los del Congreso y las Cortes que ascienden a US$ 15.000/mes por “privilegiado”, los más altos de América Latina. Así, JP y su familia comenzarán a creer.