El Instituto Ambiental de Estocolmo (SEI) abre sus puertas en Bogotá

Sonia Durán Smela

Una muy buena noticia para la comunidad científica, académica y gubernamental constituye la apertura esta semana en Bogotá de la sede regional de una de las instituciones suecas más reconocidas internacionalmente en materia de investigación, desarrollo de capacidades y formulación de políticas públicas en el campo ambiental y del desarrollo sostenible.

Por ya casi 30 años, el SEI (Stockholm Environment Institute) ha contribuido a promover una agenda de desarrollo sostenible en espacios de decisión global, sobre la base de la investigación rigurosa e imparcial, conectando la ciencia y las políticas públicas a través del conocimiento integrado.

Su sede es en Estocolmo pero cuenta con siete centros a nivel global, en Estados Unidos, Europa, África y Asia que enlazan su trabajo con entidades estatales y privadas. En cada uno de estos centros el SEI tiene socios, generalmente centros académicos, que apoyan su labor y comparten objetivos e intereses. Para citar sólo dos ejemplos de su acción internacional, en África, con sede en Nairobi y en llave con el Centro Mundial Agroforestal, enfoca su trabajo en cuatro áreas estratégicas, la adaptación al cambio climático, energía sostenible, agricultura y desarrollo rural y urbano sostenibles. En el SEI de Talín en Estonia, se centra en investigación aplicada y desarrollo de capacidades en gobernanza ambiental, energías renovables y transporte, manejo de desechos sólidos y otros como el manejo de la biodiversidad, la eficiencia de recursos naturales, y la adaptación climática, en el contexto de los países de la región del mar Báltico y Europa.

La apertura de su primer centro en América Latina es el resultado de un proceso de análisis y de acercamientos gubernamentales y académicos con Colombia. En el 2016 la Embajada de Colombia en Suecia apoyó la prórroga del Memorando de Entendimiento entre el SEI y el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos, Alexander von Humboldt, sobre desafíos ambientales en la Cuenca del Orinoco, acordando ampliar la cooperación en las áreas de cambio climático, planeación de cuencas hidrográficas y gobernanza ambiental a nivel nacional, regional y local, entre otros temas.

Para Colombia significa la llegada de un socio estratégico para avanzar en el cumplimiento de la Agenda de Desarrollo Sostenible, pilar de las políticas ambientales del país y cobra aún más importancia en el marco de implementación de los acuerdos de paz y las acciones frente al costo ambiental del conflicto. A finales del año pasado, bajo el auspicio del SEI y con la colaboración de los Ministerios de Minas y Energía y Ambiente y el Departamento de Planeación Nacional (DNP), se llevó a cabo un encuentro regional en Bogotá con la participación de 12 países, para discutir sobre el enfoque integral de la Agenda 2030 en Latinoamérica.

Colombia ha demostrado desde hace años su gran liderazgo en temas ambientales, en particular en formulación y adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en la conferencia Río +20. A final de la semana pasada, el DNP y el Dane, con el apoyo de la cooperación sueca y de la fundación Dag Hammarksjöld, lanzaron una plataforma para el monitoreo y seguimiento de los ODS, una metodología que, sin duda, contribuirá de manera significativa al logro de los compromisos globales.

La apertura del SEI, aunado al conocimiento y experticia académica e investigativa y de gestión institucional pública y privada de Colombia, consolida al país como “hub” regional para el intercambio de conocimiento y desarrollo de proyectos estratégicos en el campo ambiental y de desarrollo sostenible.

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