Agricultura urbana es una alternativa

Cultivar verduras y hortalizas en una terraza, balcón o jardín es de gran importancia porque permite disponer de una fuente sana de alimentos.

Si se destina un espacio dentro del jardín para plantar, las ventajas son innumerables porque se pueden obtener productos con propiedades superiores que las que ofrecen los alimentos que se venden en los establecimientos comerciales.

Hay grandes beneficios para la salud y para la economía familiar, y por eso en la ciudad están aumentando las personas que se dedican a cultivar alimentos y tienen allí una fuente de ingreso rentable y permanente.

Según Diego Alonso Gutiérrez, coordinador técnico en Agricultura Urbana del Jardín Botánico José Celestino Mutis, esta práctica se ha propagado a lo largo del territorio nacional, de hecho, la agricultura urbana desde siempre se ha realizado. Sin embargo, ha tomado  fuerza en los últimos años gracias al apoyo de los gobiernos locales.

Así mismo, para el ingeniero agrónomo Germán Antonio Lotero, dentro de las ventajas de tener una huerta en casa está la economía y la confianza al consumir sobre los productos, porque se está seguro de que no tienen ninguna alteración química y la disponibilidad de ellos.

Dentro de las ciudades que en la actualidad se encuentran apoyando este tipo de iniciativas están: Medellín, Manizales, Ibagué, Cartagena, Buga, Cali, Popayán, Villavicencio y Bogotá.

Cultivar en casa hace que los alimentos para el consumo sean más sanos, y sin agroquímicos se evidencia una reducción y aprovechamiento de los recursos orgánicos, se potencializa el uso de aguas lluvias recicladas y además, se estimula en la comunidad las prácticas de conservación.

Según el experto del Jardín Botánico, este programa contribuye a que se disminuyan los cosos asociados al transporte de alimentos, consumo responsable y autosuficiencia familiar, se logra acceso de los consumidores pobres a los alimentos y se convierte en una fuente de ingreso para el núcleo familiar.

Para incentivar la siembra en los hogares de la ciudad, la entidad ofrece un curso básico de agricultura urbana en el que enseñan diseño y planeación del espacio, siembra y propagación, suelos y sustratos, manejo integrado del cultivo urbano, fertilización orgánica y nutrición vegetal. Además, asistencia técnica domiciliaria para el fortalecimiento del montaje y mantenimiento de la huerta urbana.

“Se les apoya con algunos insumos como semillas, compost y la asistencia técnica. Vale la pena anotar que el Jardín Botánico como centro de desarrollo científico y tecnológico ha investigado en 16 líneas, entre ellas que son socializadas y validadas con las comunidades”, explicó.

Disponer de una superficie de unos 30 o 40 metros cuadrados para cultivar verduras u hortalizas está al alcance de pocos en las grandes ciudades. Aún así, con un terreno más reducido se puede llegar a producir muchas verduras u hortalizas.

Recomendaciones

Para realizar una huerta en casa el funcionario recomienda como primera medida ubicar el espacio dentro, en el cual se pueda desarrollar la agricultura urbana.

Este debe tener como condiciones básicas la entrada de luz solar, la mayor cantidad de horas posibles durante el día, ubicarla cerca de una fuente de agua, tener espacio para almacenar el agualluvia, y contar con una zona para el establecimiento de los semilleros con el fin de desarrollar la elaboración de abonos orgánicos.

“Se deben definir la especies, las cuales están condicionadas por los gustos del agricultor, las condiciones climáticas y el tipo de desarrollo vegetativo que presentan las plantas a partir del cual se puede definir sí de acuerdo al espacio es conveniente o no su siembra debido a la producción por área del cultivo”, dijo el experto.

Agregó que “cuando se cuenta con poco espacio es preferible elegir hortalizas de crecimiento rápido y no cultivar donde haya demasiada sombra “, agregó el funcionario.

Adicionalmente, Lotero aconseja informarse bien en el momento que se decida cultivar sobre las condiciones que debe cumplir y los productos más apropiados de acuerdo al clima. “Tener buen conocimiento sobre el tema y buena disponibilidad de agua son primordiales para cultivar”, añadió.

En el marco del proyecto 319 “Investigación y formación para el aprovechamiento de los usos potenciales de especies vegetales andinas y exóticas de clima frío a través de cultivos urbanos” se promueve el uso sostenible de 60 especies vegetales andinas y exóticas de clima  frío como alternativa para la obtención de alimentos para su autoconsumo, además, con el ánimo de contribuir al mejoramiento nutricional y diversificar los patrones alimentarios de la comunidad.

Según Lotero, los productos más comunes dentro de huertas son el tomate y la cebolla, por ser insumos utilizados a diario en la cocina.