Agricultura y cambio climático

Juan José Perfertti

El fenómeno del cambio climático y su efecto sobre la agricultura es un hecho cada vez más palpable en diversas regiones del mundo. No hace mucho se hablaba de lo que acontecía en la región conocida como el Cuerno de África y hace poco más de un par de meses se conoció acerca de la sequía en Estados Unidos, que ha sido la peor en los últimos 50 años.

En ambos casos, los efectos en la producción agrícola han sido devastadores. En el Cuerno de África la sequía dio lugar a graves problemas como la hambruna generalizada en dicha región, fenómeno que, a su vez, significó la muerte de cientos de personas, especialmente de niños. En el país del norte las afectaciones en las cosechas del maíz y soya fueron, respectivamente, del 88 y el 77 por ciento. Hoy los precios internacionales de estos productos están al alza como consecuencia de dicha sequía.

Por su parte, en Colombia, en los dos últimos años se ha visto cómo el crudo invierno ha causado diversas tragedias humanas e inmensos daños materiales. Entre estos daños están los que afectan a la producción agropecuaria. En particular están las inundaciones, los daños en las cosechas y las afectaciones en el ciclo de vida de las plantas y los animales. Todo esto redujo la oferta alimentaria y afectó el precio de los alimentos.

Ahora se habla de un eventual fenómeno del Niño que, tradicionalmente, ha tenido mayor impacto en la agricultura que el de la Niña.

Es claro que, al momento, el sector agropecuario colombiano no está preparado y no tiene definida una clara estrategia de acción frente al cambio climático. Las pocas acciones que se han implementado son limitadas en su alcance y no aseguran un manejo adecuado de un fenómeno complejo y altamente impredecible.