Algodoneros enfrentan menor demanda

Los representantes del sector algodonero del país han dado muestras de un fuerte desestímulo, desarrollado por una disminución en la demanda por parte de la industria.

De acuerdo con Conalgodon, la caída es más fuerte cuando se trata del algodón tipo colombiano, que en este mismo periodo cayó 27%, y que para el año 2013 se proyecta que caerá otro 21%.

El gremio señala que luego de la puesta en marcha del TLC con Estados Unidos, las condiciones de comercialización ofrecidas por la industria golpean fuertemente la rentabilidad del cultivo. Entre otros aspectos desfavorables, la industria propone recibir y pagar en ocho meses la cosecha que se produce en tres meses, no reconocer las primas por calidades altas del 75% de la oferta nacional, y castigar el precio de paridad con el algodón importado, descontando cuatro centavos de dólar por libra, que equivalen a $160.000 por tonelada de fibra de algodón.

Según el presidente de la Junta Directiva de Conalgodón, Mario Rodríguez, las zonas más empresariales tendrán más oportunidades de diversificarse como es el caso del centro del país, pero las regiones de la Costa Atlántica, que no cuentan con la infraestructura de riego necesaria, se verán afectadas y volverán algunas tierras a la ganadería extensiva y al rastrojo, sacrificando importantes fuentes de trabajo y trayendo pobreza y abandono económico en estas regiones.

Zonas destacadas
El algodón en el departamento de Córdoba, aunque no tiene los mejores registros en rendimientos, representa de una parte, una actividad de jornaleo y subsistencia para los pequeños agricultores y, de otra parte, una importante oportunidad de realizar negocios para la cadena de suministros y proveedores de servicios agrícolas.

En el departamento del Cesar la actividad algodonera encontró condiciones favorables para su expansión en los últimos tres años, tendencia que lamentablemente habrá que sacrificar el año entrante por falta de mercado doméstico y condiciones de comercialización aceptables.

Recomendaciones
Conalgodón dio algunas recomendaciones para los diferentes actores del sector. En primer lugar, hay que partir de que en una cadena las relaciones deben ser sostenibles en cuanto que un eslabón no puede ser competitivo a costa de otro eslabón, y por lo tanto, las relaciones deben guiarse por criterios de equidad y conveniencia mutua.

La invitación que hace el gremio es trabajar unificadamente alrededor de Conalgodón, para beneficio de todos, evitando actitudes y comportamientos disociativos. “Las crisis, al fin y al cabo, son oportunidades para progresar, para definir nuevos desafíos y para superar las limitaciones actuales”, señaló Mario Rodríguez.

Opinión del gremio
En días pasados Conalgodón dio a conocer que entiende que la industria textil colombiana enfrenta un contexto nacional e internacional poco favorable, pero desaprueba rotundamente que persista en compensar estas situaciones demeritando la calidad del algodón colombiano y presionando su precio a la baja.

En su comunicado, señalan que el mercado doméstico está siendo invadido por confecciones chinas y por hilazas indias, tal que entre 2006 y 2011 las importaciones de hilazas, textiles y confecciones crecieron 75%, 69% y 300%, respectivamente.

Entre tanto, las exportaciones del país pierden dinamismo y competitividad por la persistente revaluación del peso colombiano. “Estas realidades ameritan medidas gubernamentales urgentes y no pueden ser resueltas estrangulando al sector algodonero”, señala.

La industria textil nacional está aprovechando la entrada en vigor del TLC con Estados Unidos para exigirle al algodón colombiano mayores ventajas que las del algodón importado. Especialmente, están imponiendo como condición para comprar la fibra colombiana, reducir su precio en $190.000 por tonelada. Con esta y otras exigencias, como recibir y pagar en ocho meses la cosecha que se recoge en tres meses, y no reconocer primas de calidad para el 60% de la cosecha, no es viable el cultivo de algodón en el país.

“Hacemos un llamado a los industriales que hilan, tejen y confeccionan prendas con fibras de algodón, para que revisen sus imposiciones a la compra de algodón colombiano, las cuales reflejan una posición dominante en el mercado doméstico y un poder de compra extremadamente concentrado, que de no ser corregidas, exigen seguimiento por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio”, indicó Luz Amparo Fonseca, presidenta de Conalgodón.

La dirigente gremial también destacó que apoyan el acuerdo logrado en la reunión de la cadena del pasado 9 de julio, según el cual la producción de fibra de algodón en la región Costa de Colombia deberá ajustarse a 18.000 toneladas en el 2013, para asegurar la compra de la cosecha por parte de la industria nacional sin los problemas de comercialización y el deterioro de la rentabilidad registrada por el negocio algodonero en el período 2011/2012.

Este ajuste representará una reducción del 20% del área y la producción para todos los departamentos algodoneros de la costa. Como defensa del aporte social del cultivo a las regiones algodoneras, el acuerdo de cadena prevé que la reducción de áreas no deberá afectar a los agricultores, cuyos lotes sumen una extensión menor a 10 hectáreas.

“Reconocemos y apoyamos el gran esfuerzo fiscal que el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural está realizando para defender este cultivo de ciclo corto”, puntualizó Fonseca.

Alternativa agrícola en áreas de secano
Este cultivo cuenta con alta capacidad de generar empleos y flujo de efectivo a lo largo de su cadena, que es crucial en los sistemas de rotación con alimentos básicos, como: maíz, arroz y sorgo. En muchas áreas de secano de Colombia, el algodón es la única alternativa agrícola, en tanto no existan condiciones de riego que faciliten su reconversión productiva. Conalgodón ha logrado abrir nuevos mercados para la exportación de fibra de algodón de altas calidades. “Aunque no se ha alcanzado el dinamismo exportador necesario para defender el cultivo de algodón en Colombia, continuaremos desarrollando esta estrategia que, sin duda, es una opción para integrarnos a cadenas de mayor valor agregado internacional”, manifestó Luz Amparo Fonseca.