Azúcar, jugos de fruta, peces y prendas de vestir, entre los productos clave para exportar

María Claudia Lacouture

Al igual que China, Colombia es vista hoy con nuevos parámetros. El gigante asiático aumenta su participación en los mercados mundiales, pasó a ser la segunda economía más importante después de Estados Unidos y es el primer exportador y segundo importador del mundo.

Colombia, a su vez, es uno de los emergentes con mayor proyección, así como un destino estratégico y atractivo para los negocios, potenciado por los tratados de libre comercio suscritos dentro del continente y en negociación con el resto del mundo.

Estrechar los lazos comerciales con China es una oportunidad para abrir nuevos mercados a los productos nacionales, atraer más inversión y generar empleo. Así lo ha reiterado el presidente Juan Manuel Santos a propósito de la visita de Estado que emprendió esta semana.

China es un mercado que ha cambiado y no es tan lejano como parece. El aumento del poder adquisitivo de su población (especialmente de su clase media), ahora más receptiva a las costumbres occidentales, le abre nuevos espacios a productos como azúcar, café, jugos de fruta, chocolate, peces ornamentales, glicerol, fungincidas, poliéster, globos de látex, harina de pescado y circuitos, prendas de vestir como vestidos de baño y cueros, entre muchos otros.

La densidad de su población hace que el consumo de productos sea alto y permanente, tanto, que algunas de sus industrias no alcanzan a abastecerla.

Esta es una oportunidad para nuestras empresas y un ejemplo está en el azúcar, cuya demanda será significativa dadas las proyecciones de crecimiento del sector de la confitería, que se estima será del 14.5 por ciento anual hasta 2015.

El gigante asiático está cada vez más integrado comercialmente con este lado del continente y conscientes de la importancia de ese mercado para nuestro trabajo de diversificación, abrimos el año anterior una oficina de Proexport en Shanghái, en donde tenemos en marcha estrategias de promoción de las exportaciones, el turismo y la inversión.

Tenemos en proceso de apertura la oficina en Hong Kong y trabajamos en otros puntos de Asia y en equipo con las oficinas de promoción de los países de la Alianza Pacífico (México, Perú y Chile).

Latinoamérica es el tercer destino en materia de inversión y en ello Colombia tiene claro el reto de atraer más capital privado de ese país. Tenemos identificadas oportunidades para la inversión china en sectores como automotriz, maquinaria pesada y de construcción, bienes y servicios petroleros, biocombustibles y energía, telecomunicaciones y tecnología, agroindustria, transporte marítimo y aeroespacial, y agroindustria.

Los TLC vigentes y en implementación y el esquema de zonas francas son factores que llaman la atención para las empresas interesadas no sólo en ingresar a nuestro mercado sino en expandir sus negocios en la región. Tenemos experiencias exitosas de compañías instaladas fabricantes de taladros petroleros, automóviles y dispositivos tecnológicos, entre otras, que generan empleo y que proyectan exportar desde Colombia.

Atraer turistas chinos es también una tarea importante. En este trabajo es fundamental el trabajo con los países de la Alianza Pacífico, para promocionar nuestros productos y destinos. Tenemos una oferta atractiva, en turismo vacacional de reuniones, que se ajusta a los gustos y e intereses de los viajeros de este país.

No olvidemos que con 39 millones de salidas al exterior en 2011, esta nación asiática se convirtió en la quinto con más emisión de viajeros al mundo después de Alemania, Estados Unidos, Reino Unido y Rusia. Además, se proyecta para 2020 como el país mayor emisor mundial de turistas.

Colombia y China son países clave en el crecimiento económico de sus regiones. Esta es una razón de peso para afianzar las relaciones y continuar abriendo nuestras fronteras.