Barranquilla, lista para el TLC

Fernando Arteta

Los Tratados de Libre Comercio aprobados con Estados Unidos, Efta (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza), Canadá y la Unión Europea, así como los que están en negociación, esbozan grandes oportunidades para Colombia y para las regiones portuarias.

En este escenario, la conectividad se convierte en un elemento fundamental y los puertos en una herramienta clave en la cadena logística para garantizar la competitividad y multiplicar las oportunidades para el intercambio comercial.La coyuntura del país plantea nuevos espacios y desafíos para los puertos y, en general, para las ciudades que, como Barranquilla, tienen una naturaleza orientada al comercio exterior.Mucho se ha dicho sobre las oportunidades y la preparación para asumir este nuevo reto, pero ¿realmente tenemos la capacidad para hacerlo? Por su condición multimodal y la conexión fluvial y marítima, Barranquilla es, desde el siglo XIX, la ciudad-puerto más importante del Caribe colombiano. Como la principal puerta de entrada y de salida del comercio de la región, se constituyó en una pieza esencial de la cadena logística del comercio.Pero sus logros no están determinados únicamente por las características ideales que brinda y las ventajas competitivas que ofrece.El trabajo constante del sector público y privado en pro del avance de la ciudad, aseguran en la actualidad una terminal única en Colombia que ofrece la facilidad para transportar todo tipo de carga -granel líquido y sólido, carga general, contenedores-, gracias a su robusta zona portuaria, compuesta por más de 6 terminales activos, que permiten a Barranquilla ser una importante plataforma de conectividad.La Sociedad Portuaria Regional de Barranquilla, por ejemplo, ha invertido más de US$60 millones en infraestructura y equipos en los últimos años como parte de su preparación para responder oportunamente a este nuevo reto y continuar con el aporte al desarrollo y crecimiento del país.Este compromiso y evolución soportó un movimiento récord en 2010 con más de 4,3 millones de toneladas de carga y le permite hoy comprender y asumir los nuevos escenarios internacionales.Si bien en los últimos años ha habido unas inversiones importantes, la disposición para este momento comenzó desde la misma fundación de la urbe, cuando se definió su ubicación y como barranquilleros decidimos apostarle al puerto. Es claro que la ciudad no está improvisando, su jugada por el puerto y por el intercambio comercial, no es coyuntural, ha sido una decisión histórica.Por esto, ad portas de un cambio trascendental en el comercio exterior del país, del aumento de las importaciones y exportaciones, estamos en capacidad para soportar y aumentar la demanda y certificar siempre la mejor opción.Estamos preparados para la evolución, listos para cumplir de manera eficiente con los retos actuales y futuros del comercio exterior y multiplicar las oportunidades de progreso.