Caña y palma, las materias primas para producir biocumbustibles

La producción de biocombustible en Colombia se ha convertido en una necesidad, no sólo por los aportes positivos que éste genera en el medio ambiente debido a que reduce hasta en un 50% la emisión de monóxido de carbono que sueltan los carros, sino como opción para el problema de bajas reservas de petróleo que se supone abastecerán al país por tan sólo 8 años más.

En Colombia hay dos tipos de biocombustibles. Por un lado está la producción de bioetanol, derivado de la fermentación alcohólica de azúcares. La caña de azúcar es el principal producto utilizado para la fabricación de etanol en el país. Ésta, que se encuentra cultivada en su mayoría en el Valle geográfico del Río Cauca, ocupa 224 mil hectáreas sembradas, según la Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar de Colombia (Asocaña).

Por el otro lado está la producción de biodiesel, fabricado a partir de aceites vegetales. En este caso, Colombia emplea como principal recurso la palma de aceite. El cultivo de palma de aceite en Colombia ha tenido un incremento significativo en el país. A 2010, existían 360.000 hectáreas cultivadas, de las cuales 168.200 están dedicadas a suplir las necesidades de la industria de Biodiesel en Colombia, según la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite (Fedepalma).

La puesta en marcha de la fabricación de biocombustibles y las cadenas agroindustriales de etanol y biodiesel han logrado un importante impacto en la generación de empleos en el país.

Este sector ha generado varias polémicas en el país, una de ellas es el hecho de que la palma de aceite, y especialmente la caña de azúcar, son utilizadas para la producción de alimentos, y hay quienes se oponen a que sean materia prima de biocombustibles porque temen que los cultivos no alcancen para abastecer las necesidades del país en cuestión alimenticia.

Según la Federación Nacional de Biocombustibles de Colombia, hay suficiente materia prima (aceite de palma y caña de azúcar) para cubrir los dos sectores, tanto el alimenticio como el de biocombustibles.

En el país existen 6 plantas productoras de etanol, la mayoría pertenecen a importantes ingenios.

La primera es la más grande, Incauca, ubicada en Miranda (Cauca), que cuenta con 11.942 hectáreas sembradas y tiene una capacidad de 350.000 litros por día.

El municipio de Palmira (Valle del Cauca) alberga las plantas del Ingenio Providencia y de Manuelita, que cuentan con 9.287 hectáreas sembradas, y una capacidad de 300.000 litros por día, y 8.721 hectáreas sembradas y 250.000 litros por día de capacidad, respectivamente.

Además, están Mayagüez, en Candelaria (Valle del Cauca), y el Ingenio Risaralda, en La Virginia (Risaralda).

La última de las plantas es GPC, que a diferencia de las anteriores, no utiliza caña de azúcar para el proceso de etanol, sino yuca amarga.

Por el lado del biodiesel también son 5 las empresas encargadas del proceso.

La más grande en este caso es Oleoflores, ubicada en Codazzi (Cesar), cuenta con 23.000 hectáreas sembradas de palma de aceite y una capacidad de 70.000 toneladas al año. Además, están Biocombustibles Sostenibles del Caribe, ubicada en Santa Marta (Magdalena); Bio D, situada en Facatativá (Cundinamarca); Ecodiesel de Colombia, ubicada en Barrancabermeja (Santander), y Aceites Manuelita, ubicada en San Carlos de Guaroa (Meta).

El sector productor del biodiesel aspira a contar con un millón de hectáreas sembradas para el año 2020. Y el de bioetanol espera de aquí a 2020 sumarle 200.000 hectáreas a las existentes actualmente.

Debido a todo esto, la caña de azúcar y la palma de aceite son cultivos importantes para la economía del país, pues los biocombustibles son cada día más cotizados, y Colombia tiene la posibilidad de llegar a ser un importante productor mundial.Hoy en día la producción de aceite de palma se está concentrando en el mercado interno.

El país cuenta con las condiciones climáticas Al encontrarse en la franja ecuatorial, la geografía de nuestro país y sus condiciones climáticas son ideales para el desarrollo de los cultivos energéticos. Colombia cuenta con extensiones de tierra disponibles para la siembra de dichos cultivos. Varios territorios que han sido utilizados para ganadería extensiva o que no son aptos para otro tipo de cultivo por la pobreza de su suelo son excelentes posibilidades para la siembra de caña de azúcar y palma de aceite. En Colombia, la producción de biocombustibles se dio fácilmente debido a la preexistencia de los cultivos necesarios.

Luis Fernando Londoño Capurro
Presidente de Asocaña

'el Valle del Cauca sigue consolidando su liderazgo como productor de etanol con 1.250.000 litros diarios'.