Carne de conejo, la clave está en el valor agregado

Hacer que los colombianos piensen en el conejo más allá de una mascota no ha sido una tarea fácil para el sector cunícola. Dar a conocer todas las bondades que trae su consumo para la salud, y asociarlo como un alimento de buena calidad, es un gran reto al que se enfrentan los cunicultores para lograr un amplio crecimiento del sector, y así mismo masificar su producción.

De esta manera, Juan Gonzalo Londoño explica que la mejor forma de crear una cultura de consumo de este animal es optar por los alimentos derivados, es decir, chorizos y carnes de hamburguesa, entre otras preparaciones. "Soy positivo sobre el futuro de la cunicultura en el país, apostándole a los productos con valor agregado que tengan una preparación diferente de la carne con hueso. Eso será de mucha ayuda para los productores de estos animales", agregó.

Londoño forma parte de la Asociación de Carne de Conejo Agrucun, en Armenia, Quindío, que está empezando a distribuir en el mercado esta alternativa de comercialización de la carne.

"Estamos gestionando la autorización del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) para sacar mayor volumen", explicó, aunque advirtió que las personas tienen más restricciones culturales que económicas a la hora de comer conejo.

Impulsar consumo

Para Ángela María Ramírez, jefe de producción de la granja Los Alisos, generando en las personas la cultura de consumo de conejo este oficio sería más rentable. "Nos interesa promover más consumo. Somos unos convencidos de que si los colombianos optaran por la carne de conejo estarían más saludables", explicó la experta.

La granja Los Alisos es la encargada de suministrar semanalmente de carne a la cadena de hipermercados Carrefour, sin embargo, una sola granja no cuenta con la cantidad suficiente para surtir todo el país. Por esta razón es importante que otras granjas puedan industrializarse para producir en serie y así competir en el mercado.

"Carrefour busca que la surtamos en todo el país, pero no damos abasto. Por eso queremos capacitar granjas para que puedan industrializar sus procesos y así cumplir con la demanda de esta cadena de hipermercados", recalcó Ramírez.

"Hemos ido creciendo a la par con la demanda. Poco a poco los colombianos, al igual que los extranjeros, están consumiendo más carne de conejo. Lástima que no haya más granjas con las que podamos unirnos para invertir en publicidad y luchar contra la desinformación acerca de los beneficios que posee esta carne para el consumo humano", agregó.

Ayuda social

Además, para implementar la seguridad alimentaria en los campesinos del país, la Fundación Aurelio Llano Posada y el Instituto Codesarrollo han creado proyectos agroempresariales para impulsar la cría de conejos como una actividad que enfrente los problemas de desnutrición de las personas.

Para Rubén Darío Correa Restrepo, ingeniero agrónomo y coordinador de proyectos productivos del Instituto Codesarrollo, primero se está implementando la seguridad alimentaria en las familias campesinas, buscando de esta manera que en un futuro se puedan crear proyectos de comercialización.

Por otro lado, la Fundación Aurelio Llano lleva trabajando la actividad de la cunicultura como un programa de mejoramiento de prácticas en la producción del conejo.
Este programa pretende incentivar a las familias campesinas a producir carne de conejo en sus fincas, ya que este oficio no implica mayor inversión económica.

"Con la cunicultura logramos que los campesinos coman carne sin químicos y de buena calidad. La seguridad alimentaria implica que la gente tenga suficiente cantidad de alimento y nutrición para satisfacer su demanda, y eso lo estamos logrando con las grandes proteínas que tiene este animal", explicó Londoño. El experto agregó además que la poca disponibilidad del conejo en las zonas urbanas hace que se venda a un costo elevado, pero con estos programas las familias pueden producir un kilo de carne de conejo 70% más económico.

Este tipo de iniciativas sociales, además de las que se vienen adelantando desde el punto de vista comercial, indican que el conejo está pasando poco a poco de una cultura en la que solo se tienen en cuenta como mascota, a otro nivel en donde hace parte fundamental de la dieta alimenticia de las personas.