Chile y Colombia: sociedad que se fortalece

María Claudia Lacouture

El comercio bilateral entre Colombia y Chile se fortalece y se dinamiza. Es una buena noticia, fruto de los importantes pasos que estas naciones han dado con los mismos propósitos: aumentar el intercambio comercial, abrir las puertas de grandes mercados y conquistar más clientes, inversionistas y turistas.

En mayo de 2009 entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Chile. Es uno de los más amplios que ha negociado nuestro país y que le ha aportado mayor fluidez y ventajas a los negocios bilaterales: a diferencia de otros, este TLC le permite a la empresa nacional participar en procesos de contratación pública en condiciones equitativas en Chile, crea condiciones favorables para la inversión y adopta mecanismos para facilitar el comercio de bienes y servicios, así como el tráfico fronterizo.

Chile tiene amplia experiencia en acuerdos comerciales. Sus más de 50 tratados lo convierten en un mercado exigente que también pone a prueba el nivel de competitividad de la empresa colombiana que quiera abrirse puertas no sólo en este país, sino también en los europeos y en los asiáticos, que tienen un especial interés para Colombia.  

El país austral exige un mayor nivel de conocimiento para los empresarios que quieran vender allí. Es una nación que está abierta al mundo y en donde encontraremos competidores de China, Pakistán, India, Malasia, Japón y Corea del Sur, entre otros.

Aquí toma fuerza la necesidad de ofrecer más valor agregado, innovación, calidad y competitividad en precios. Una fortaleza de la empresa colombiana, clave para marcar la diferencia, es la flexibilidad.

Un buen ejemplo es la oportunidad que tenemos de ofrecer ropa interior femenina ajustada a la fisionomía de la mujer chilena y acorde con las tendencias de la moda. Desde hace un año, Chile ha disminuido su producción local, que sustituye con importaciones.  

Para el sector de envases y empaques, hay un nicho interesante para surtir la creciente industria cosmética, ante la falta de una industria petroquímica en ese país.
En agroindustria, el consumidor demanda alimentos saludables, fáciles y rápidos de preparar, así como nuevos sabores en jugos, conservas y frutas (como el maracuyá y el mango).

En servicios hay mercado para diseñar software para las pequeñas y medianas empresas. También, múltiples oportunidades para hacer consultorías en ingeniería eléctrica e hidráulica, interventorías y administración de proyectos.

Y en autopartes hay demanda ante el constante aumento del parque automotor.
Chile es importante para Colombia en turismo. El número de visitantes procedentes de este país aumentó durante 2011 y allí ofrecemos con éxito productos nuevos como golf, hoteles boutique y parques naturales con playa.

Como socios que se complementan, Colombia y Chile tienen bases productivas diferentes y complementarias. Esta es una razón de peso para trabajar unidos, como lo hace Proexport con la agencia de promoción de ese país, Prochile, con el propósito de abrir mercados en naciones del Asia Pacífico.

A esta alianza se han unido las agencias de México y Perú, que será oficialmente firmada este mes en Bogotá. Un gran paso el año anterior fue la apertura de una oficina conjunta en Estambul (Turquía), desde donde se diseñan estrategias para promocionar las exportaciones, la inversión y el turismo en ambos países.
Este trabajo conjunto fue reconocido hace algunas semanas por el Diario Financiero, uno de los medios más importantes de Chile, que le otorgó el segundo lugar a esta alianza como Mejor Iniciativa Exportadora. Este reconocimiento nos reitera que juntos podemos ayudar a nuestros empresarios y aportar al crecimiento de ambas economías.
 

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