Cinco recomendaciones empresariales de Dilbert

Merian Araujo - maraujo@larepublica.com.co

A través de historias habituales que hacen parte del entorno de una oficina, Dilbert Adams llegó al diario La República desde el pasado 2 de marzo, para contarnos y reflexionar sobre las decisiones que toman los directivos y demás trabajadores de una empresa, para contribuir, o no, al clima laboral, la imagen y reputación de la empresa, entre otros factores.

Creado en 1989 por Scott Adams, Dilbert ha tenido presencia en diferentes periódicos, libros y series animadas de televisión.

En estas tiras se encuentran historias que hablan sobre jefes que no conocen de lo que hacen, políticas no compartidas, juntas eternas, colegas difíciles y todas aquellas experiencias que la gente odia en el diario vivir de su trabajo.

Dilbert cuenta con ocho personajes, muy diferentes entre sí, con cualidades que pueden ser amadas por unos y detestadas por otros. Entre ellos encontramos a PHB (Pointy Haired Boss) o el jefe Pelopunta, un personaje que exige responsabilidades más allá de la lógica. Tampoco tiene idea sobre tecnología; Wally, El compañero que no trabaja e intenta obtener logros a costa del trabajo ajeno; Alice detesta a la empresa, pero está comprometida con su trabajo y eso le provoca estrés; Asok es el practicante de la empresa, idealista, que poco a poco se ve la realidad; Catbert es el malévolo gato y director de recursos humanos; Ratbert es una rata que escapa de un laboratorio y se instala en la casa de Dilbert; Dogbert, su perro mentiroso que se aprovecha del sistema; y Dilbert, el personaje principal, es un excelente ingeniero que no sabe relacionarse en sociedad.

Recuerde comunicarse con sus empleados
En esta historieta, Dilbert reflexiona sobre el tiempo que los directivos dan a sus empleados. Aunque él intenta acercarse a Alice para conversar, le es imposible pues ella siempre está ocupada. Sin embargo, Alice lo culpa por no tener 'sentido de la oportunidad'. Así, Dilbert le sugiere no culpar a sus empleados sin revisar sus propias falencias, y que la falta de comunicación con ellos genera conflictos en el flujo operacional.

Capacitese sobre los avances tecnológicos
Gerentes y administrativos de una empresa deben ir a la par de los avances tecnológicos. En esta historieta, Dilbert reflexiona sobre los conflictos que se pueden generar durante reuniones, comités o avances en proyectos, si se desconoce sobre las áreas tecnológicas. Para ello, Dibert recomienda que los empresarios se capaciten en estos sectores y, del mismo modo, formen a sus empleados en estos conocimientos.

La creatividad, clave para el éxito empresarial
A través de esta historia, Dilbert le sugiere a los directivos nunca subestimar la creatividad y siempre estar atentos a ser novedosos, pues lo innovador atrae la atención del consumidor y ayuda a conserva a los clientes actuales de la organización. Asimismo, la creatividad con la que los productos son publicitados puede ser clave para influir en la toma de decisiones de compra del público.

Sea claro en su mensaje y evite discusiones
En esta reunión, Dilbert y un compañero de la oficina tienen un desacuerdo por un malentendido en la información. Aunque ésta se corrige y se llega a un consenso, el compañero sigue trascendiendo la discusión. Ante estos casos, Dilbert recomienda intentar ser lo más claro posible, evitar las confusiones y, sobre todo, no trascender malentendidos que se han solucionado en consenso.

Mantenga la calma en caso de crisis empresarial
En esta historia, Dilbert reflexiona sobre la importancia de que los empresarios comuniquen un mensaje en caso de una crisis empresarial. Los directivos, representantes de las organizaciones, deben mantener la calma y la directriz de la empresa. En caso contrario, puede hacer que los empleados entren en pánico y se pueda transmitir una imagen negativa de la empresa y se afecte la reputación de la misma.

La opinión

Jorge Cachinero
Director senior de reputación y stakeholders de Llorente y Cuenca

'La reputación se ha convertido en el centro de la realización de negocios. Mirar solamente el rendimiento económico ya no es un modelo suficiente'.