El cultivo tecnificado de plátano: un reto productivo al alcance de todos

El plátano es una de las plantas más cultivadas en el país y a su vez una de las de mayor consumo siendo protagonista en la canasta básica familiar.

Al igual que muchos productos agrícolas, tiene cabida en una amplia variedad de mercados tanto tradicionales con exigencias mínimas de calidad y presentación, como industriales para su transformación, mercados especializados como grandes superficies y almacenes de cadena y mercado internacional hacia los países con TLC.

Esta versatilidad ha permitido una amplia gama de esquemas de producción con tecnologías diversas y resultados diferentes, sin embargo el reto que se propone es el siguiente: Alcanzar producciones alrededor de las 25 toneladas /Ha año, con calidades óptimas, incluso suficientes para participar en el mercado de exportación, y cuyos costos de producción por racimo no superen los $4.500.

Para empezar, en ningún momento se está hablando de peso de racimo; más bien se habla de producción por unidad de área en un periodo de un año. Este es un mito que se debe replantear, si bien es cierto que un racimo de mayor peso tiene mejor presentación este factor no garantiza que sea rentable y sostenible obtenerlo, el verdadero negocio del plátano está en lograr la cosecha más próxima posible del siguiente racimo de la misma unidad productiva (es decir el racimo del hijo).

Esta relación solo se hace favorable si con el paquete tecnológico apuntamos a cubrir de una forma balanceada los requerimientos nutricionales, contemplando los aspectos fitosanitarios de acuerdo con el momento fisiológico de la planta.

Simultáneo al uso racional del suelo como administrador de los nutrientes contenidos en él, es necesario contemplar alternativas de mejoramiento de la capacidad de intercambio catiónico, con fertilizantes químico – orgánicos diseñados para liberar el fósforo fijado, precipitar el Aluminio, Hierro y Manganeso, minimizar el impacto negativo del pH en la disponibilidad de nutrientes y que pueda aportar las bondades del silicio en su forma asimilable para favorecer la sanidad del cultivo.

Es muy probable que un buen paquete tecnológico aplicado refleje el resultado esperado en términos de costo/beneficio, pero se debe considerar la adversidad climática como factor que puede retrasar la expresión de la tasa de retorno del cultivo, entendida como el tiempo transcurrido entre la cosecha del primer y segundo  racimo de la misma unidad productiva.

Para mejorar dicha tasa de retorno se ha desarrollado una alternativa de bioestimulación, que aprovecha la recirculación de nutrientes de la planta al momento de su cosecha, y que permite dosificar hacia el hijo o retorno el transporte.