El reto es ser competitivos en el contexto internacional

Según las proyecciones de Acosemillas, se espera que el consumo de semillas en el país tenga un comportamiento creciente, debido al aumento del área sembrada de los diferentes cultivos.

Así lo indicó el gerente general de la agremiación, Juan Manuel Monroy, en entrevista con Agronegocios. El directivo habló también de los principales retos a los que se enfrentan los agricultores del sector.

¿Cuáles son las proyecciones del sector en el país?

Dado que la demanda por semillas para la siembra es derivada del comportamiento de los cultivos, se espera que el consumo de semillas de maíz, palma de aceite, hortalizas y forrajeras, entre otros, tenga un comportamiento ascendente como consecuencia del crecimiento en el área sembrada.

En cultivos como arroz se espera un comportamiento estable en las semillas, debido a que el área sembrada del mismo no ha tenido grandes variaciones en los últimos años y el mercado ilegal continúa abasteciendo prácticamente la mitad de las necesidades de los agricultores.

¿Qué espera la industria?

Ésta espera que exista una mayor demanda por semillas con alto valor tecnológico. Es decir, una mayor adopción de híbridos y de biotecnología que representan beneficios para los agricultores en términos de mayor rendimiento, mayor tolerancia a plagas y enfermedades, mayor adaptabilidad y mayor valor nutricional, entre otros.

¿Qué problemas enfrenta actualmente?

Dentro de los obstáculos que enfrenta la industria de semillas en la actualidad está la ilegalidad en el mercado, especialmente en arroz, soya, hortalizas y material de propagación en viveros (plántulas), lo cual disminuye la competitividad de estos cultivos y aumenta significativamente el riesgo fitosanitario del país.

¿Qué otros aspectos influyen?

La debilidad institucional de las autoridades del sector agropecuario encargadas de la inspección, vigilancia y control de las semillas, ha impedido una apropiada observancia de los derechos de obtentor de variedades vegetales, así como un adecuado control en la producción y comercialización de semillas. Lo anterior se ha traducido en una desventaja de la industria formal frente a la informalidad del sector.

¿Cuáles han sido las limitantes?

La baja inversión en ciencia y tecnología, así como la falta de claridad de una política de largo plazo en la materia, han limitado el crecimiento del sector agropecuario.

En las últimas décadas el sector privado ha liderado la investigación e introducción de nuevos materiales para la siembra en el país, a pesar de la precaria financiación que ha tenido, faltando la contundente acción del sector público, de manera que favorezca el engranaje de la academia, el sector productivo y la industria.

¿Cuáles son los principales retos que tiene el sector?

El principal reto de la industria de semillas está íntimamente ligado con el que enfrenta el sector agropecuario colombiano: la competitividad frente a la internacionalización de los mercados en términos de regulación, mejor y mayor adopción de tecnología, capacitación del recurso humano, infraestructura y acceso a tierras, etcétera.

Adicionalmente, la industria tiene un gran reto consistente en que los diferentes agentes de las cadenas productivas valoren y reconozcan adecuadamente la investigación que adelantan los productores e importadores de semillas y de biotecnología en el país, ya que detrás de una semilla autorizada por el ICA hay años de inversión de capital, de recursos humanos y de conocimiento aplicado con miras a ofrecer lo mejor para el agricultor y su actividad en el campo.

¿Cuáles son las grandes apuestas de quienes las producen?

La industria de las semillas en el país pretende acceder a los beneficios que se generan a partir de la entrada en vigencia de los diferentes tratados de libre comercio, como acceso a nuevos mercados, nuevas tecnologías e inversión.

Además, la industria apuesta por la legalización del mercado, de manera que sea posible competir bajo iguales condiciones con otros agentes.

¿Qué se podrá encontrar en un futuro?

El mejoramiento vegetal va encaminado a proveer beneficios, ya no sólo al agricultor en campo, sino al consumidor de los alimentos o materias primas; tal es el caso de productos que cuentan con tecnología desde la semilla como presencia de vitaminas, enzimas para tratamiento de enfermedades y tolerancia al estrés climático, entre otros.

Adicionalmente, esperamos encontrar un agricultor competitivo, un mercado formalizado y una agricultura sostenible que permita al país convertirse en un importante abastecedor de alimentos para el mundo.

¿Cuáles son los principales mercados de los productores colombianos?

En la industria colombiana de semillas, las especies más exportadas son maíz, soya y arroz, cuyos principales destinos son Ecuador (54,87%), Costa Rica (15,75%) y Perú (13,40%).

Principal producción nacional

El gerente de Acosemillas, Juan Manuel Monroy, explicó que la mayor cantidad de productores de semilla certificada registrados ante el ICA se encuentran en los departamentos de Cundinamarca, encabezando con un 44%; Valle, representando el 16%; Tolima con una participación de 8%, y Boyacá con el 7%. En cuanto a la implementación de nuevas tecnologías en el sector, la industria de semillas ha procurado estar a la vanguardia de la adopción de las mismas para investigación, mejoramiento, multiplicación, beneficio y control de calidad, etcétera. Entre las semillas que más se producen en diferentes partes del territorio nacional se destacan las de arroz, algodón, maíz, sorgo y soya, lo que totalizó 53.892 toneladas en 2011, para atender las siembras nacionales, especialmente.