En la compra y venta de los animales se garantiza el dinero

Las subastas tienen la ventaja del pago oportuno del lote que se comercializa, pues los organizadores responden por el negocio. Situación contraria es lo que puede suceder en las ferias, donde el vendedor lleva el ganado, lo fía y corre el riesgo de que no le paguen.

'La subasta permite una mayor transparencia porque se encuentran en un mismo espacio compradores y vendedores. Es un escenario abierto donde el mercado de oferta y demanda actúa, y por eso se pueden lograr en algunos casos mejores precios', señaló Juan Diego Montoya, supervisor de la Feria de Ganados de Medellín.

De acuerdo con Andrés Fernando Arenas, director ejecutivo de Asocebú, los remates se realizan en las ferias y exposiciones, y se hacen básicamente con ganado puro registrado por Asocebú, y los precios son un poco más altos, mientras que en las subastas el ganado es comercial.

En una subasta se puede participar como proveedor o comprador. En el primer caso, el ganadero debe solicitar la licencia de movilización de su ganado al ICA con destino a la subasta, y contratar el transporte para llevar el ganado.

Al llegar al sitio del evento, la empresa subastadora ofrece un servicio que inicia con la solicitud de la licencia para la recepción del ganado, seguido de una asesoría para apartar los lotes de manera adecuada y para comercializarlos y obtener el mejor precio', dijo Jorge Antonio Silva, gerente de Agrocomercial Korán.

Se recomienda que el ganado sea seleccionado previamente en la finca y que tenga los requisitos sanitarios.

'Todos los semovientes deben presentar una condición corporal aceptable, ya que la movilización y el estrés los somete a un alto riesgo', describió Camilo Restrepo, gerente de Subasta Ganadera del Suroeste (Sugasur).

Los animales próximos a subastarse deben tener buen acceso a agua y a comida para garantizar la integridad en este proceso.

En una subasta se recibe desde un animal en adelante sin ninguna distinción.

El precio es determinado por los expertos
El martillo es un intermediario y es quien pone los precios base en las subastas, de acuerdo a su propio criterio, o respeta las bases que da el vendedor. Su principal función es tratar de vender el ganado al mejor precio posible. 'El precio base en las subastas debe ser atractivo y comercial, según como estén los valores del mercado en ese momento. Lo que se busca es que no sea el valor real y máximo de venta de los animales porque así se limita el mercado solo al cliente que vende los animales, por eso se debe fijar un precio tal que sea conveniente para hacer un negocio', detalló Juan David Barreto, martillo de subastas ganaderas.