Fedequinas no sabe qué hacer con los clones de caballos

Margarita Matías

En la década de los 90, cuando la guerra entre los carteles del narcotráfico era noticia de todos los días, un hecho dejó marcados a los amantes de los caballos: Terremoto, el caballo de Roberto Escobar, hermano de Pablo Escobar, fue castrado por los `Pepes` luego de ser secuestrado y haber asesinado a su montador en Envigado.

El animal había sido comprado en Manizales por los narcotraficantes en $70 millones y en el momento de la noticia estaba valorado en US$1 millón.

El tiempo pasó y al caballo se le perdió el rastro hasta que se conoció su muerte en 2010, año en el que también se supo que además de las 171 crías que tenía regadas en Antioquia, Valle y Eje Cafetero, había nacido un clon que pastaba en el criadero La Leyenda en el corregimiento de Rozo en las inmediaciones del Aeropuerto Bonilla Aragón de Palmira.

Al caballo, ya de 30 meses, se le conoce como Terremoto de La Leyenda, y a la fecha no se ha podido registrar porque no hay una reglamentación para estos casos.

Pero este no es el único ejemplo que hay en Colombia. De hecho, Tayrona del Paso, uno de los más grandes reproductores del país, ya tiene también su propio clon al que llamaron Tayrona de Gran Dinastía, y que recién cumplió dos años. No obstante, al igual que la copia de Terremoto, este ejemplar no ha podido ser registrado.

'Mediante éste proceso decidimos concebir un ejemplar genéticamente idéntico a nuestro mejor reproductor, y de ésta manera expandir su potencial al satisfacer la demanda de progenie o descendientes', señaló Hidally Velasco, una de las propietarias del Criadero Gran Dinastía.

Hoy en día en Colombia prácticamente no se sabe nada de los equinos clonados ni de la influencia que puedan tener en la caballada nacional, principalmente, porque los clones todavía no alcanzan la edad suficiente para su reproducción.

Aún así, las expectativas apuntan a replicar el éxito alcanzado con los cientos de hijos de Terremoto y Tayrona, en donde se destacan ejemplares que hoy son campeones en diferentes modalidades o que están fuera de concurso.

Por fuera de la agenda
No obstante, en la medida en que estos dos ejemplares se acercan a la etapa de reproducción se acrecienta una problemática de la que hasta el momento nadie habla y que todavía no hace parte de la agenda de la Federación Nacional Colombiana de Asociaciones Equinas, Fedequinas.

Y es que ante la falta de una legislación que permita el registro de los clones, se impide un mayor aprovechamiento de su potencial genético.

'Hace un año le solicité a Fedequinas el registro del clon, pero como no hay una norma que establezca como se debe hacer este procedimiento, me aseguraron que iban a empezar a trabajar en el tema. Para ese momento no me preocupé porque el ejemplar solo tenía un año, pero hoy el animal está llegando a su madurez y todavía no hay una respuesta del gremio', explicó Velasco.

Según Alirio Galvis, presidente de Anca y miembro de la junta directiva de Fedequinas, bajo las normas actuales, es imposible obtener el registro, principalmente, por la genotipificación.

'Si intentáramos registrar un clon, las pruebas de ADN demostrarían que ese animal ya existe y que tiene su respectiva identificación, lo que generaría un conflicto, además, porque no se podrían identificar padres o madres', dijo el dirigente gremial, quien agregó que a nivel mundial todavía no se trabaja en el desarrollo de normas particulares para estos ejemplares. Agregó que es una preocupación que se ha planteado al interior del gremio, pero que hasta el momento no hay mayores avances.

Más allá de los obstáculos que existen para registrar a los clones, los detractores de estos ejemplares aseguran que no necesariamente por ser copias genéticamente idénticas serán campeones o tendrán las mismas cualidades de las versiones originales. Así lo cree el presidente de Asdesilla, Jorge Londoño, quien aseguró que tener un clon de un caballo que fue exitoso hace 30 años es estancarse en el tiempo, pues a la fecha, los criollos colombianos han evolucionado. 'Gracias a los diferentes cruces, el equino del siglo XXI tiene unas características muy superiores al del siglo XX. Tener un clon es algo anacrónico'.

Esta idea la comparte el veterinario Gabriel Jaime Toro, para quien además los caballos clonados no garantizan el éxito así hayan tenido una crianza similar. 'La comida, el sitio por donde caminan y el ambiente, entre otros aspectos, determinan cómo será un caballo. Por más que sea clonado, nunca será igual al original', dijo.

En Estados Unidos se desarrolló la copia de Capuchino
Denominado Capuchino Forever, la empresaria Zarela Olsen tiene actualmente en Estados Unidos al clon de Capuchino del 8, uno de los mejores exponentes del paso fino colombiano, y que fue adquirido por ella hace aproximadamente 20 años. Hoy el clon tiene cerca de tres años. Con este caballo se busca replicar el éxito que tuvo el original en materia de reproducción, pues antes de su muerte en enero de 2009, logró acumular más de 3.000 hijos registrados en todo el mundo. Para el caso de Capuchino Forever y de Tayrona de Gran Dinastía, el proceso fue adelantado por Viagen.

Las opiniones

Hidally Velasco
Propietaria del criadero Gran Dinastía

'Solo después de tener un registro podremos aprovechar verdaderamente el potencial genético que tienen estos ejemplares'.

Jorge Londoño
Presidente de Asdesilla

'Los clones se hacen más por nostalgia que por negocio, porque por más que tengan la misma crianza, nunca podrán ser iguales'.

Alirio Galvis
Miembro junta directiva Fedequinas y presidente de Anca

'Así el clon saliera con los mismos movimientos del original este no podría ganar, pues el caballo de ahora es muy superior'.