Fresa, un cultivo rentable y con proyección en el exterio

La producción de fresa en el país tiene un buen nivel de productividad, aspecto que se refleja en los aumentos que ha tenido esta actividad en los últimos años.

En los últimos siete años las áreas destinadas al cultivo de fresa en Colombia han crecido progresivamente, pasando de 791 hectáreas censadas oficialmente en 2004 a 1.300 hectáreas entre los años 2008 y 2011, con lo cual este segmento ha logrado una participación del 1% en el mercado de todos los frutales transitorios del país.

En 2010, el área sembrada total de fresa  en el país fue de 1.798 hectáreas, siendo el área cosechada 1.306 hectáreas, para un total de 43.254 toneladas en los departamentos productores.

Cundinamarca, Antioquía, Norte de Santander, Boyacá, Cauca, Caquetá, Nariño, Quindío, Santander y Valle de Cauca, son los principales departamentos que producen actualmente la mayor cantidad de fresa.

En términos geográficos, hoy en día el cultivo se encuentra concentrado en la sabana de Bogotá, específicamente en los municipios periféricos de la capital del país, entre los cuales se destacan Facatativá, Sibaté, Soacha y Guasca, entre otras poblaciones.

Según estadísticas oficiales, el año pasado el país alcanzó los US$193 millones en exportaciones, y en lo que va corrido del 2012 las ventas internacionales llegan a  US$140 millones.

Entre los principales  países destino de exportación están las Antillas Holandesas, con el 39%, seguido de Panamá 39%, Aruba 21% y España 1%; lo que representa 337.354 kilogramos de fresa, de ocho países compradores de fresa colombiana.

Entre tanto, las importaciones del año pasado fueron cero, en comparación con las de 2010, que ascendieron a US$21.491. Y desde hace cinco años las importaciones representaron los US$203.638 a mayo de 2012.

Los dos únicos países origen de fresa importada son Estados Unidos, con un 18%, y Chile, con 82%.

La adopción de tecnología en el cultivo de fresa ha crecido de manera proporcional a la evolución de las áreas y la demanda de la fruta.

En la actualidad, el modelo nacional de producción de fresa en los cultivos incorpora prácticas más especializadas, como el uso de sistemas de riego y fertirriego localizado de alta frecuencia; acolchado plástico; material de siembra importado de alta calidad y, más recientemente, la adopción de diversas técnicas de cubierta y protección del cultivo como macrotúneles.

A futuro, se espera que Colombia sea un país pionero en Suramérica en la producción de fresa y otros berries, pues sus condiciones climáticas dejan de ser un obstáculo para la producción y que, gracias a la adopción de técnicas agronómicas de avanzada, estas se conviertan en ventajas que permitan mejorar el abastecimiento del mercado nacional y que, poco a poco, fresas premium como San Andreas logren traspasar las fronteras nacionales.

La constante oferta de variedades como esta última, es posible gracias al trabajo pionero y sobresaliente de mejoramiento vegetal y desarrollo que ha llevado a cabo la Universidad de California por más de sesenta años y su Master Licence para el mundo, Eurosemillas.

En Colombia, la totalidad de las plantaciones de la actualidad albergan exclusivamente materiales de este programa de mejoramiento.

Cuidado del cultivo

El riego es un actor fundamental en la producción de fresas, en las principales zonas de producción se dan dos épocas muy bien marcadas.

De diciembre a abril es época seca, y la lluviosa de mayo a noviembre.

La principal cosecha se inicia en noviembre o diciembre, y la planta se mantiene en producción durante toda la época seca. Durante el crecimiento de la planta es común la producción constante de tallos, lo que genera una gran acumulación de hojas y ramas muertas, consecuencia también del calor producido por la cobertura de polietileno negro, por lo que frecuentemente es atacada por hongos de la fruta, y además, ese es un factor importante que dificulta la cosecha, por lo que se debe podar y limpiar.

Semilla certificada, productiva y de calidad

La semilla de fresa es un producto importado de Estados Unidos a través de un convenio con la Universidad de California, ya inspeccionado por el Instituto Colombiano Agrícola (ICA), la cual trae beneficio donde su producción mínima, es de un kilo y medio por planta. Los problemas que se presentan, según Diana Marcela Otero Garzón, gerente de Kabala, es la semilla ilegal por lo que es difícil competir donde no hay exigencias nacionales. A su vez, “tiene menos producción, y el agricultor gasta más en insumos y fertilizantes, lo que aumenta los costos”. Por ello, es importante hacer uso de productos que mejoren la producción.

Las opiniones

Diana Marcela Otero

Gerente Kabala Trading Company CI SAS

 “El consumo de semilla ha mejorado la producción y productividad del cultivo. y lo mejor es usar los materiales certificados”.

Enrique Villegas

Gerente de Olmué Colombia

“En el valle se va a generar la mayor área en el futuro, porque nuestra planta va a empezar a demandar grandes cantidades del producto”.