Frutas y hortalizas, con oportunidades por el TLC con EE.UU.: Gómez

Colprensa

La piña, el brócoli y limón tahití, son productos con los que no se está aprovechando la puerta comercial que se abrió con Estados Unidos, pese a que ya tienen acceso preferencial.

El TLC está en proceso de arranque y el incremento inicial de las exportaciones permite ser optimista. También hay claridad en que productos agrícolas como la sandía, el melón, el pimentón y el aguacate hass, que no hacen parte de la oferta exportable, despiertan interés y tienen en el corto plazo un gran potencial.

Esa es parte de la lectura que hace el director de la oficina de aprovechamiento del TLC con Estados Unidos, Hernando José Gómez, quien señaló que la infraestructura continúa siendo un problema críticos que impide optimizar los beneficios del tratado.

Pasa lo mismo con la disponibilidad de mano de obra pertinente a las necesidades del sector productivo, el escaso bilingüismo y la carencia de un sistema nacional de cualificaciones para los profesionales colombianos.

“Es claro que tenemos que acelerar y es lo que estamos buscando a través de esta oficina, eliminar cuellos de botella y brindar a los empresarios información y apoyo para que puedan generar la oferta exportable”, anotó en entrevista con Colprensa el también llamado ‘Zar’ del TLC.

El 15 de mayo entró en aplicación el Tratado con Estados Unidos, ¿cómo vamos?
Se ha visto una reacción interesante en algunas exportaciones, especialmente en textiles, confección, calzado, algo en químicos y muebles. Es una etapa inicial en la que los empresarios identifican oportunidades, para lo que han contado con el apoyo de Proexport, mientras generan la oferta exportable necesaria. Eso toma un tiempo; estamos muy optimistas con lo que estamos viendo.

¿Ya hay cifras de exportaciones?
Se ha visto un incremento más o menos de 200 millones de dólares de las exportaciones manufactureras, por encima de lo que venía registrando el mismo período el año anterior. Queremos tener una buena dinámica de inversiones locales y extranjeras, porque el TLC le va a permitir a Colombia ser plataforma de exportaciones, en la medida que tiene acceso preferencial.

¿Qué productos tienen arancel en este momento?
Empezamos bien, porque el 99,9% de los bienes colombianos entran con cero arancel a Estados Unidos y eso nos nivela el terreno de juego con otros países que tienen TLC, como México, Chile y Perú; además de darnos una ventaja frente a otros países que sí los tienen.

¿Cuáles sectores se sienten fortalecidos con el tratado?
Por definición, a los sectores que más oportunidades se le abrieron en el corto plazo fueron textil y confecciones, y calzado y marroquinería; estamos viendo con buenos ojos lo que ha pasado en otros países con metalmecánica, donde tenemos una base fuerte y en productos como los cosméticos y de aseo; son secciones que pueden tener una reacción positiva e interesante.

¿Esas serán áreas prioritarias para trabajar?
La primera de esas es la de productos agropecuarios, de los cuales ya hay muchos que tienen acceso y no lo están aprovechando.

¿Cuáles productos?
La piña es uno de los más importantes: tiene un mercado de 500 millones de dólares. También el brócoli y limón tahití. Como no los estamos aprovechando y ya tienen definidos sus protocolos de admisibilidad, estamos en conversaciones con entidades como Minagricultura, Corpoica, Invima e ICA; también trabajamos con la Corporación Colombia Internacional y con empresarios que tienen deseos de hacer inversiones, para focalizar esfuerzos.

¿Se tiene previsto incluir en la oferta próxima otros productos?
En este momento se le ha solicitado al ICA acceso de otros productos; ya presentaron toda la información para que el APHIS de Estados Unidos haga las evaluaciones de riesgo. Vemos productos potenciales como el aguacate hass, el pimentón, la sandía, el mango y el melón, por los que se ha mostrado interés y esas son señales claras para que se generen las grandes concentraciones de producción.

¿En qué regiones se fortalecería e incentivaría la producción de esas frutas y hortalizas?
La zona del triángulo del Magdalena, Cesar y sur de La Guajira tiene grandes oportunidades en frutas, al igual que el Urabá, el norte del Valle y parte del Eje Cafetero. En hortalizas, el Cauca puede tener interesantes posibilidades. Vemos también que ya hay zonas que están identificando oportunidades, se están preparando y empiezan a hacer lo pertinente.

Cauca y Norte de Santander, se están viendo como grandes abastecedores, pero han estado azotados por la violencia y la subversión ¿qué estrategias de apoyo se piensan adoptar?
Este es un tema de huevo de gallina: en la medida en que podamos desarrollar productos que sean rentables y sostenibles en el mediano plazo, eso va a ayudar mucho a que las comunidades se encarguen de aislar a los violentos. Se tienen dos vías: una la de control por parte de las autoridades y otra que es generar desarrollo. Evidentemente los tratados de libre comercio abren una cantidad de oportunidades para comunidades que tradicionalmente no han tenido actividades más que de pan coger y consumo, y esto les permitiría llegar con productos muy rentables a mercados nacionales e internacionales.
 
Problemas críticos
Uno de los problemas críticos para aprovechar totalmente el TLC es la infraestructura. Se habla de una inversión de 40 billones en dos años, pero ¿qué se está haciendo a corto plazo?

Los más beneficiados a corto plazo obviamente son los de la Costa Caribe, que aprovechan la favorabilidad de los fletes marítimos, pero hay productos que soportan flete aéreo en condiciones bastante competitivas. El propósito es destrabar la terminación de los corredores de comercio exterior: Bogotá-Buenaventura, la Ruta del Sol, autopistas de la Prosperidad y las de las Américas. En la medida que tengamos esos puntos definidos y se refuerce la salida al Magdalena de Bucaramanga y Cúcuta, se van a tener más posibilidades.

¿Cómo va la reactivación de los otros medios de transporte?
Hay planes importantes; la crisis invernal llevó a que se redescubriera el Río Magdalena, ya hay por lo menos cuatro sociedades de navegación en el río y otras están montando operaciones. La idea es garantizar la navegabilidad los 12 meses, por lo menos hasta Barranca y ojalá hasta Puerto Salgar. Los ferrocarriles se están adecuando en la salida Yumbo-Buenaventura y la idea es salir por Yumbo al Eje Cafetero.

¿Qué otras dificultades se tienen para el aprovechamiento del TLC?
Otra es la disponibilidad de mano de obra pertinente a las necesidades del sector productivo, hay que mejorar en calidad y ofrecer más educación técnica y tecnológica. Otro tema que hay que mirar es la eficiencia en el servicio del sector justicia, que nos castiga mucho en las mediciones.

¿Con ese panorama podemos concluir que vamos por buen camino?
Pues sí, creo que aquí lo importante es que tenemos que acelerar. A través de esta oficina de aprovechamiento que ha creado el presidente, lo que se quiere es sacarle provecho lo más rápido posible, eliminando cuellos de botella, muchos de los cuales están dentro de la agenda de competitividad; mejorar la curva de aprendizaje y continuar dándoles la información requerida y el apoyo necesario a los empresarios, para que generen la oferta exportable, además de crear las condiciones internas en el país.

¿En el sector educativo cómo estamos aprovechando el acuerdo?
Tenemos unas barreras grandes en las cuales hay que trabajar. Una de ellas, el bilingüismo, pues muchos sectores de servicios requieren de personal con este dominio, con el que no se cuenta. Hay que hacer un esfuerzo para facilitar que se genere la oferta, que en colegios y universidades se exija el manejo de un segundo idioma. También es fundamental desarrollar el sistema nacional de cualificaciones, que permita garantizar la formación que tiene cada profesional y que puedan homologar sus títulos con otros países.

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