“Hay desestímulo del sector para la nueva temporada”

El sector algodonero del país da muestras de un desestímulo a causa de la caída de la demanda de la industria textil nacional, principalmente.

Mario Rodríguez, presidente de la Junta Directiva de Conalgodon, y gerente general de Coalcesar, en entrevista con Agronegocios, habló sobre la situación por la que están atravesando.

¿Cómo se encuentra el panorama del cultivo de algodón en el país?
Hay gran desestímulo entre los algodoneros del país para la nueva temporada 2012 -2013, por la caída de la demanda de la industria textil nacional y las condiciones de comercialización que están ofreciendo. En los últimos cinco años el consumo de algodón en Colombia pasó de 85.150 toneladas a 76.100 toneladas, con un decrecimiento del 11%.

¿Cuáles son las proyecciones?
De 68.250 toneladas que la industria proyecta consumir en el 2013, solamente 27.700 se producirán y comprarán en Colombia. Esta cifra representa una caída del 21% frente a las siembras del 2012. El mensaje que la industria textil está dándonos al bajar la demanda, es la de buscar opciones económicas y cultivos alternativos.

¿Qué se está haciendo para ganar terreno en el exterior?
Los mercados externos no se ganan de un día para otro y se requieren unas ofertas tanto permanentes como homogéneas para satisfacer a los clientes y ser considerado un proveedor confiable. En este sentido, no podemos esperar milagros, estamos trabajando seriamente en la realización de contactos y envío de muestras a varios países.

¿Qué zonas presentan un mejor comportamiento?
Aunque la región interior también ha sido afectada por fenómenos climáticos extremos, es de lejos la más competitiva en algodón, con rendimientos promedio por encima de una tonelada de fibra por hectárea.

¿Cuáles han sido las regiones mayormente afectadas?
Córdoba ha sido el mayormente afectado por dos olas invernales consecutivas y problemas de adaptación de materiales genéticos de siembra.

¿De qué manera se puede manejar el panorama?
Conalgodon ha venido realizando un trabajo complementario en diferentes áreas, que actúan sobre la competitividad del cultivo, desde la capacitación en temas técnicos y empresariales con recursos del Sena y del Fondo de Fomento Algodonero, la difusión masiva de información comercial y de tendencias y la concertación con el Gobierno de una política algodonera que proteja el ingreso algodonero.