‘Hay que fortalecer el empleo’: Mejía

La situación y los componentes que desarrollan la dinámica del campesino del país construyeron a Colombia y el desempeño de que tiene en la actualidad. Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, (SAC) habló sobre los retos del sector agropecuario y el papel del campesinado.

¿Cuál es la situación del campesino en el país?
El empleo rural en Colombia representa el 23% del total, y de este, el 64%, más de 2,9 millones de personas, se encuentran ocupadas en el sector agropecuario. Los productos agrícolas cultivados por mano de obra colombiana abarcan cerca de 5 millones de hectáreas.

Esta mano de obra es, en su mayor parte, campesina. Produce alrededor de 25 millones de toneladas, de las cuales 21 se quedan en Colombia, y 6.000 millones de litros de leche para alimentar una población de 45 millones de personas, que crece y progresa fuertemente en este excepcional momento de la economía mundial.

Los trabajadores rurales han migrado por el campo y las ciudades y han logrado diversificar intensamente sus ocupaciones en las décadas pasadas y ya no dependen solamente del trabajo agrícola. Si bien las tasas de desempleo rural han sido históricamente menores que las de desempleo nacional, 5,5% contra 9,3% en 2011, las condiciones del empleo son muy precarias, toda vez que más del 60% de este tiene características de informalidad, esto es trabajadores por cuenta propia y sin remuneración.

Los trabajadores de las zonas rurales reciben ingresos que, en promedio, representan la tercera parte de los ingresos que reciben los trabajadores urbanos y registran niveles muy bajos de afiliación a la seguridad social, del 11%.

Estimamos que los productos agrícolas obtenidos en unidades campesinas abarcan más del 50% del área agrícola del país, un porcentaje aún alto en medio de las volátiles y difíciles condiciones de producción en que ellas operan, con precaria infraestructura, insuficiente ó, en el mejor de los casos, difícil acceso a crédito y sin asociación para el mercadeo de sus productos.

¿Cuáles son los retos en el marco de los acuerdos con otros países?
Los productos de la economía campesina, con excepción del café, son en gran medida alimentos no transables y se destinan mas que todo al consumo directo en mercados locales y nacionales, y cubren un amplio espectro de alimentos básicos de la dieta nacional.

Ellos comprenden productos como el café, la caña panelera, el plátano, los tubérculos y raíces como la papa, la yuca, el ñame y la arracacha, que se rotan con pastos, y se complementan con la producción de leche, hortalizas y frutas en pequeña escala. Buena parte de ella se dirige a mercados en fresco de difícil sustitución con importaciones. Aunque existen riesgos muy grandes de competencia para la agricultura nacional en productos como el arroz, la leche, el pollo y sus materias primas, en general, para los campesinos colombianos, las tendencias de los mercados domésticos y mundiales también representan una oportunidad para beneficiarse de nuevos mercados.

Lo que se requiere es desarrollar empresas y asociaciones para explotar estas oportunidades con la tecnología y administración que hoy se necesita para acceder a ellos.

¿Qué tendrán que hacer los campesinos de acuerdo a los TLC?
Capacitarse en habilidades y conocimientos para apropiarse de las tecnologías modernas a todo nivel, administrar sus cultivos con criterio empresarial, formalizar su patrimonio y su actividad productiva y asociarse para aumentar sus escalas de producción y enfrentar con mayor fortaleza los mercados de insumos, capital y productos en que se desenvuelven. En principio, los campesinos deben convencerse de que su verdadera competencia ya no es su vecino, sino sus pares en otros países, de manera que empiece a ver en aquel un socio potencial con quien crecer y fortalecerse mutuamente.

De manera simultánea, el Estado debe poner en marcha una verdadera política de desarrollo rural que provea de infraestructura adecuada y bienes públicos básicos a las regiones campesinas, fortalezca la investigación y la transferencia de tecnología, reconstruya la institucionalidad agropecuaria, y ponga en marcha programas de extensión rural.

¿Cuáles son los sectores que deben fortalecerse en mano de obra?
Si el Gobierno quiere desarrollar este renglón de la economía debe pensar en una política para defender y valorizar el empleo agrícola. Paradójicamente, el auge económico que viven muchas regiones del país, en especial por las explotaciones de hidrocarburos y minería, ha terminado por ocasionar grandes dificultades para conseguir mano de obra en las explotaciones agrícolas, más allá del proceso normal generado por la migración de jóvenes a los centros urbanos en busca de mejores opciones que el trabajo en el campo.

¿Cuáles son los sectores que requieren más inversión en infraestructura?
Puede afirmarse que todas las regiones en donde predomina la producción campesina en pequeña escala requieren de fuertes inversiones en infraestructura productiva, en especial de riego, drenaje, adecuación de tierras y cauces, de transporte, almacenamiento y de servicios básicos.

Además, el mejoramiento de la red vial secundaria y terciaria continúa siendo importante, aunada a un incentivo para invertir en acondicionamientos de la cadena logística de distribución que permitan colocar los productos en su destino final en las exigentes condiciones que demandan hoy en día los consumidores. Esto es bien relevante para cultivos de economías campesinas, cuya producción en su mayoría se consume en fresco.

¿Qué acciones se están realizando para que el agro sea más competitivo?
Con la promulgación de la Ley 1133 de 2007 se creó el programa Agro Ingreso Seguro, hoy desarrollo rural con equidad, el Gobierno ha venido destinando desde el 2007 y lo hará hasta el 2015 un monto de recurso del presupuesto nacional por valor de $500.000 millones anuales, para apoyar los sectores vulnerables a la competencia derivada del tratado de libre comercio con Estados Unidos, y a mejorar la competitividad del sector, con ocasión de la internacionalización de la economía.

Los recursos se vienen otorgando a los productores a través de créditos con unas tasas de interés subsidiadas, incentivos como el ICR, apoyos a riego y drenaje, incentivos a la asistencia técnica, entre otros. Pese a lo anterior, creemos que los ajustes realizados a éste mecanismo, llevan a que la esencia del mismo se pierda.

Estrategia es afrontar el cambio climático
Los campesinos tienen mucho que hacer para protegerse y afrontar de mejor manera las consecuencias del cambio climático. Deben enfocarse en la sostenibilidad de sus operaciones, adoptando prácticas de uso más racional de los recursos productivos a su alcance como el suelo y el agua, y optimizar los procesos de fertilización y de manejo sanitario de los cultivos.

En general, poner en práctica en sus fincas los principios generales de las buenas prácticas agrícolas. Así lo cree Rafael Mejía, presidente de la SAC. El dirigente gremial dijo que el Estado, las organizaciones y los gremios de deben apoyar estos procesos brindando capacitación, financiamiento en condiciones blandas y acompañamiento técnico.

Las opiniones

Carlos Salgado
Director de Planeta Paz

'Los productos como el maíz, la soja y el trigo pueden tener un impacto del 20% en el valor anual en producción de alimentos en el país'.

Alberto Bohórquez
Gerente regional de Santander del Banco Agrario

'En el sector agropecuario es primordial ayudar a los campesinos de Santander tras los estragos que dejó la pasada ola invernal'.

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