Hoja de ruta para aprovechar el TLC con Estados Unidos

Ricardo Sánchez

La ganadería colombiana necesita cambios estructurales para incrementar su productividad y adquirir el nivel de competitividad necesario para enfrentar los mercados internacionales de una manera sostenible.

Estos cambios requieren en primer lugar, de voluntad política, unidad de criterio frente a las prioridades estratégicas del sector y acciones a corto, mediano y largo plazo frente a las prioridades definidas.

Solamente lo medido es susceptible a ser mejorado. El hato bovino colombiano necesita implementar un modelo que permita identificar de manera individual el total del hato colombiano; luego de esa identificación hacer un seguimiento productivo, reproductivo, de calidad de producto y sanitario a través de un registro oficial de producción que permita evaluar, y de allí, generar una selección que dé lugar a escoger lo que debe ser mejorado y con qué debe ser mejorado por tipo racial, piso térmico y disponibilidad de alimentación.

Esta trazabilidad zootécnica permitirá tener una estadística clara del sector que permitirá: 1- Dar lugar a un mejoramiento genético como lo establece la FAO, entidad con la mayor autoridad en el mundo en seguridad alimentaria. 2- Planificación a largo plazo de la producción. 3- Especialización de la producción. 4-Ordenamiento sanitario. 5-Herramientas de política ganadera acertada.De esta manera nuestras claras ventajas comparativas se convertirán en ventajas competitivas frente a la apertura de mercados. En este propósito trabaja con ahínco la Unión Nacional de Asociaciones Ganaderas Colombianas, Unaga.

El sector cárnico colombiano enfrenta el TLC con ventajas y desventajas. Desventajas frente a un sector ganadero 10 veces más eficiente que el nuestro, esto implica producciones 10 veces mayores que las nuestras; desventajas por negociaciones en donde no se defendieron nuestros intereses frente a las amenazas y no se fue ofensivo con nuestras fortalezas; desventajas por la falta de presión gubernamental frente a la admisibilidad convertida en una barrera arancelaria. No es aceptable que mientras la OIE nos otorga la certificación de país libre de aftosa con vacunación, los Estados Unidos siendo un país miembro de la organización no reconozca nuestro estatus; desventajas por la falta de diligencia frente a una necesidad apremiante y es la aplicación del decreto 1500 de 2007; desventajas en la mora de ejecutar nuestro acondicionamiento fitosanitario, entre o otras.

Nuestras ventajas: la necesidad mundial de carne, pues el Banco Mundial advierte que al 2030 es necesario que la producción de carne haya tenido un crecimiento del orden del 80%. Ventajas con nuestro sistema de alimentación: en la medida que no dependamos de un commodity para la alimentación de nuestros ganados, nuestros costos de producción pueden ser más bajos. Ventajas actuales de precio: nuestro precio de ganado en pie se encuentra por debajo de los países mayores productores de América y por debajo de los países con los que tenemos tratado de libre comercio, entre otras.

Así, solo se generará crecimiento de nuestro sector si el gobierno se concentra en lo estratégico, soportándose en la investigación, en los productores del país a través de sus gremios, en acciones contundentes frente a la violencia y aun más importante que se margine el factor 'política' de los problemas de nuestro sector. Una buena articulación entre el sector oficial, el sector productivo y el sector industrial a través de un ejercicio continuado dará lugar a enfrentar los retos inmediatos que impone el TLC.