Ideas frescas para mejorar los procesos agrícolas

Tener un compromiso real con la sostenibilidad social, ambiental y financiera, es una necesidad de las dinámicas del mercado y de la inmersión en la sociedad. Los productores convencionales deben inventar constantemente formas en las cuales puedan mejorar sus prácticas, disminuyendo su impacto al medio ambiente.

Para Germán Fernández, gerente de comunicaciones corporativas y responsabilidad social de Bayer Región Andina, implementar prácticas socialmente responsables generan beneficio en términos de diferenciación, aceptación por parte de consumidores. “Solo mostrando este compromiso, una empresa como Bayer logra cumplir 100 años de trabajo ininterrumpido en Colombia. Implementar una estrategia social y ambientalmente sostenible no es un camino corto, pero en cuanto más pronto se pueda abordar, más rápido se verán todos beneficios”, agregó Fernández.

La empresa, tiene como uno de sus focos de atención de los programas de responsabilidad social la comunidad vecina a la planta de producción en Sol+edad, donde apoyan a un grupo de madres cabeza de hogar en la conformación de la empresa de confección “Textiles de Soledad”, bajo el modelo de negocio inclusivo.

Un ejemplo claro es el que se presenta hoy en día para la agricultura colombiana con la perspectiva de los tratados internacionales, que exigen modelos de producción limpia y certificaciones ambientales. Las más recientes cifras del mercado de productos agrícolas certificados, con protocolos internacionales lo corroboran, pues el incremento pasó de US$42 millones en 2005 a US$97.000 millones en 2012 y podría multiplicarse por 10 en 2050. “Es así como en Colombia, decidimos apoyar a uno de los grandes productores de papa mediante nuestros productos, soluciones y asesoría técnica para conseguir la certificación Global GAP, que le permitirá convertirse en el primer exportador de su clase del país”, añadió.

Así mismo, vincula a los jóvenes universitarios y de carreras técnicas en todo el país interesados en el medio ambiente en la convocatoria “Bayer Encuentro Juvenil Ambiental”.

Dentro de las participaciones, se puede destacar una idea alternativa para el tratamiento de afluentes coloreados producidos por la industria textil de Medellín presentado por Oscar Darío Beltrán, estudiante de Ingeniería Química de la Universidad Nacional.

Según Oscar Beltrán, la propuesta busca remover de forma eficiente la presencia de una mezcla de colorantes mediante el proceso de adsorción aprovechando residuos agroindustriales como potenciales absorbentes; en este caso particular se implementará cascarilla de arroz como soporte para el lecho filtrante, lo que permitirá generar cuerpos de agua de calidad adecuada para su reuso o para vertimiento en el río Medellín.

Además, considera que permitiría reducir las grandes cantidades de agua utilizadas en los diferentes procesos de la industria textil al posibilitar su reutilización, aumentado la disponibilidad de agua para el consumo de la comunidad y generando un considerable ahorro económico para esta industria al ser menor la cantidad de agua potable requerida en sus procesos.

De esta manera, Xiomara Becerra, estudiante de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, participante de la nueva versión de la convocatoria, busca en componía de sus compañeros, un aprovechamiento energético de los residuos agrícolas en los cultivos de arroz en el Huila. “Partimos del hecho de que el departamento es uno de los mayores productores en el país, sin embargo, durante este proceso se generan varias problemáticas en cuanto a residuos como la cascarilla de arroz que no es fácilmente degradable lo que genera daños ambientales. Lo que buscamos es un ciclo cerrado con estos cultivos en donde puedan aprovechar sus residuos” explicó Becerra.

Sostenibilidad es una realidad empresarial

Según Fernández, la sostenibilidad no es un discurso ecologista o social, es una realidad empresarial. “Las grandes empresas han recorrido un camino que las pequeñas comienzan a conocer, por eso resulta de mucha utilidad aprovechar las estrategias, la experiencia, el conocimiento, y las maneras de producción que se desarrollan desde las grandes empresas”, enfatizó. En el mundo se invierten US50 millones de euros en estos programas. “Una cifra de esta cuantía es significativa, porque la responsabilidad social no es una moda sino la nueva forma de hacer negocios de manera sostenible” concluyó.

Las opiniones

Germán Fernández
Gerente Comunicaciones Corporativas y Responsabilidad Social de Bayer

“Decidimos apoyar a los productores de papa mediante nuestros productos y asesoría técnica para conseguir la certificación Global Gap”.

Xiomara Becerra
Estudiante de la Universidad Distrital

“Buscamos con los residuos de la producción de arroz en el Huila, crear una energía ambiental que pueda ser utilizada en el mismo proceso”.