La industria pone sus ojos en el cultivo de la sábila

Entre una agricultura colombiana inmersa en los desafíos de los Tratados de Libre Comercio (TLC), Lucy Ricardo, Oliva Diazgranados y Jorge Téllez le apuestan a un cultivo alternativo. Vieron en él un potencial enorme que por infortunio en el país no ha pasado de buenas intenciones y de atribuirle a esta mata ´milagrosa´ muchos beneficios pero para la suerte.

Esta no es otra distinta a la sábila o aloe vera, tan apetecida en el mundo que mueve, según estimativos de International Aloe Sciencie Council (Iasc) en productos derivados y con aloe, más de US$110.000 millones anuales (al 201o); el comercio mundial de aloe como materia prima sin procesar fue estimado en unos US$124 millones.

Por ello, Ricardo (cultivadora), Diazgranados (periodista), y Téllez (ingeniero industrial), tienen una fe común y están convencidos de que la sábila, como cultivo alternativo, es lo que la agricultura requiere para sacarle provecho y defenderse del TLC.

Lucy Ricardo tiene una hectárea cultivada en Agua de Dios (Cundinamarca), cerca a Girardot, y busca establecer una adicional. 'Hay un interés por la sábila y me ha ido bien con la venta de hijuelos', dice. Vecino de Cundinamarca está Boyacá, y allí Somondoco con el Valle de Tenza, donde hay no menos de 20 sabileros. Oliva Diazgranados busca convertirse en uno de ellos, y en dos meses instalará media hectárea. 'Hace tiempo no siembro nada porque la agricultura en el país no es rentable. Pero me llamó la atención la sábila como cultivo alterno de cara al TLC, y por ello se deben fomentar políticas en este tipo de siembras', agrego.

También en jurisdicción de Dosquebradas (Risaralda), Jorge Téllez tiene media hectárea ya lista para cosechar y busca instalar otras dos en Quindío.

Así como estos sabileros hay otros en Yopal, más en el Eje Cafetero, Arauca, Antioquia, Tolima y otras regiones del país que, sin perderle la fe a la sábila, buscan comercio y futuro.

No son muchos los datos que hay disponibles sobre cultivadores y producción sabilera. Esto es una de las debilidades, que según dice el ingeniero agrónomo y vicepresidente técnico de la firma Inversiones Zulia Aloe Colombia, en la que participa Zulia Aloe Venezuela, Pedro Sánchez, no permite tener un diagnóstico general del sector y levantar estadísticas de cara a industrializar el aloe.

Sin embargo, Amparo Ballesteros, presidente de Aloe Café, una asociación de sabileros del Eje Cafetero, señaló que en el Consejo Nacional Sabilero, del Ministerio de Agricultura, hasta 2011 había reportadas alrededor de 400 hectáreas. Y otros dicen que puede haber hasta 500. Ballesteros indica que en su región están llegando a 100 hectáreas y buscan establecer 300. Aún sin datos concretos hay un movimiento industrializador de la sábila motivado, en buena parte, por inversionistas colombianos y venezolanos, quienes ven un gran potencial, por las condiciones agroclimáticas del país, para incrementar y fomentar las siembras de sábila entre los agricultores, mejor si son pequeños.

'Me he dedicado a recorrer el país y he encontrado líderes en las regiones dispuestos a sembrar sábila. Aquí hay 4 multinacionales que manejan el negocio del aloe vera, pero no compran en Colombia la materia prima porque tienen sus cultivos en otros países', señaló Sánchez.

Por ello, agregó, bajo la experiencia de la firma Zulia Aloe Venezuela, que industrializa y comercializa el aleo hace 20 años, se busca instalar en el país entre 3 y 5 plantas primarias o de estabilización, que hagan un primer proceso de extracción de agua al gel para llevarlo a grado de concentración 40x. Así lo requiere la planta pulverizadora que empresarios de Colombia y Venezuela están instalando en Santa Marta para exportar aloe en polvo 200x a Europa. Cada planta satélite, ubicadas en regiones estratégicas, debe ser alimentada por unas 300 hectáreas. Ahí se pierde una oportunidad para el agro colombiano, porque la firma de Santa Marta empezará operaciones en el segundo semestre con gel importado de Venezuela. La tarea es entonces impulsar las siembras, pero también buscar inversionistas para las plantas primarias. 'Estamos haciendo contactos para lograr la inversión privada y pública en una planta en el Eje Cafetero, que estaría en la Zona Franca Internacional y que vale $4.100 millones', dijo Jorge Téllez, cultivador y secretario técnico de Alo Café.

La sábila se cultiva desde los 400 metros sobre el nivel del mar hasta los 2.400, pero se da en mejores condiciones de acuerdo a las necesidades de la industria, entre los 1.400 y 2.000 metros.

Establecer una hectárea, en la que se siembran 10.000 matas, requiere de $10 millones de inversión. Pero con mantenimiento y jornales los recursos se extienden a $25,6 millones. Es un cultivo de tardío rendimiento y la primera cosecha debe recogerse a los 30 meses. Una planta de sábila produce en promedio 2,4 kilos en la primera cosecha y en las siguientes 1,6 kilos. Luego de la primera cosecha se recoge cada 3 meses por 15 años. Los ingresos en el primer año van de $25,2 millones a $56 millones dependiendo del tipo de sábila producida. Y las ganancias para el primer año van de $1,3 millones a $25,8 millones.

Se adapta al cambio climático
Aunque el cultivo de la sábila es susceptible a la humedad, de hecho es el enemigo número uno, se adapta bien al cambio climático. Eso lo explica el agrónomo e integrante de Aloe Café, Ignacio Hernández, quien dice que si se hace un buen manejo del cultivo, que incluye drenajes y limpieza, la sábila se comporta bien en los períodos de lluvia. 'El manejo es cultural y sencillo, y consiste en evitar el encharcamiento de la planta en su raíz. Desde que se haga un buen drenaje no hay riesgo de enfermedades que afecten las siembras', sostuvo el directivo. Este cultivo se siembra en terrenos de ladera y planos y se puede asociar con otros como plátano, café y aromáticas, lo que le permite al agricultor obtener ingresos adicionales.

Las opiniones
Ignacio Hernández

Ingeniero Agrónomo
'El manejo de la sábila es cultural y sencillo, y consiste en evitar el encharcamiento de la planta en su raíz para evitar enfermedades'.

Amparo Ballesteros
]Presidenta de Aloe Café

'En risaralda estamos llegando a 100 hectáreas sembradas y vamos a establecer en total 300 en el departamento'.