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Las 10 historias empresariales que son un ejemplo para los emprendedores

Tatiana Arango M.

Por una coincidencia, una  necesidad de subsistencia o incluso los giros del destino  han sido creadas varias de las empresas del país. Por ello, no importa si su profesión es soldador, ama de casa, operario o director de videos, pues el gen del emprendimiento es transversal a todos los oficios.

Ejemplos de esto hay muchos. Mientras Tostaditos Susanita fue creada por un ama de casa y madre cabeza de familia para sostener y educar a sus cuatro pequeños hijos, Productos Ramo inició con las ventas de ponqués que hacía un trabajador de Bavaria por los pasillos de la compañía.

Rico Helado, por su parte, fue idea de un soldador petrolero colombiano  que viajó en el año 2000 a Venezuela  buscando mejores condiciones económicas, pero el plan no salió como lo esperaba y por falta de visa no pudo ejercer en lo que se especializó. 

Y aunque el barranquillero Jorge Hané se dedicó en sus inicios a producir telenovelas y videos de ejercicios, terminó creando el producto estrella para adelgazar en el mercado de salud y bienestar.
Por su parte, Mario Hernández fue mensajero, vendedor y administrador antes de dedicarse a la marroquinería, negocio con el que ha llegado a seis países.
De acuerdo con cifras de Confecámaras, 12 años en promedio vive una empresa en Colombia. Este factor hace que sea aún más loable que las empresas perduren en el mercado local y cumplan varias décadas de operaciones. Ese es el caso de Industrias Estra, Rimax y Escobar & Martínez, firmas que lograron vencer los promedios y consolidarse en sus respectivos negocios al punto de celebrar aniversarios de más de seis décadas durante este año.

Para lograrlo, muchas tuvieron que replantear sus operaciones, cambiar de razón social y crear nuevos productos, adaptándose a la situación del mercado. Por ejemplo, Rimax empezó como fabricante de juguetes, después se dedicó a la producción de envases plásticos y cambió su portafolio nuevamente cuando se dedicó a  elaborar sillas. 

La empresa continúa reinventándose con la diversificación de sus productos en más de seis líneas. Lo mismo hizo Estra, compañía que aunque en sus inicios fabricó papel, vajillas y juguetes, decidió dedicarse al mercado plástico y hoy es uno de los grandes jugadores del mercado.

Por último, Escobar & Martínez creó la tradicional pelota de letras, pero su éxito consistió en fabricar el balón de fútbol que ha acompañado a la Selección Nacional en sus partidos locales en los últimos 25 años.

Industria


Firma que viste a ETB inició con capital de $100
Hace 55 años Luis José León, técnico mecánico de Cementos Samper, en busca de un ingreso extra para su familia le dio a su mujer $100 para que comprara telas y confeccionara algunos vestidos. Aunque los primeros intentos de León con Elvira Rodríguez, su esposa, no fueron exitosos, siguieron intentando hasta que hicieron un vestido de bautizo que se empezó a vender muy bien. Hoy la empresa que conformaron, Creaciones Mercy, es gerenciada por uno de sus hijos y tiene ventas cercanas a $4.000 millones anuales. La mayor parte de su producción es vendida a compañías como la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá, Lafrancol y la Universidad Javeriana.


La marroquinería Pagada a plazos 
​Mario Hernández llegó a Bogotá huyendo de la violencia de los 40. A los 14 años tuvo su primer trabajo como mensajero. Luego administró un almacén, vendió corbatas y tuvo una oficina de finca raíz. En 1978 compró Marroquinera Ltda., empresa que pagó a plazos. Hoy está en seis países y exporta 40% de su producción.


Rimax dejó los juguetes para ser líder en sillas
“Véndame una Rimax”, esa es la frase que Rafael Sinkovicios, Isaac Gilinski y Max Gilinski nunca se imaginaron escuchar cuando en 1953 crearon la fábrica de juguetes caleña Rimax que hoy, 60 años después, es un imperio de productos de plástico y ha posicionado su marca como un nombre genérico de cualquier producto de este tipo. La compañía inició sus operaciones soñando con ser un líder en la fabricación de pelotas de plástico, juegos de mesa y collares de fantasía. Pero en 1982 la firma empezó a dedicarse a la producción de envases plásticos para aprovechar las oportunidades de la industria petroquímica y de consumo masivo.


Golty inició como una pelota de letras
Escobar y Martínez, firma que inició sus operaciones en Bogotá, con la fabricación de la pelota de letras, se convirtió años más tarde en la productora de balones Golty con los que la que la Selección  juega sus partidos de local, y que se ha convertido en cómplice de los mejores jugadores.


Con $1 millón, Solinoff inició su negocio hace 25 años
Con una transacción que cerró en $280.000 por unos archivadores móviles, Néstor Guillermo Flórez arrancó su empresa Archi Móvil en 1987. Su primera cliente fue Marta Lucía Ramírez, precandidata presidencial, quien para el año 94 trabajaba en Mazda Crédito. El objetivo de la compañía, que inició con $1 millón de capital, era fabricar archivadores para empresas que fueran más fáciles de transportar y más atractivos a la vista, por lo que empezó a hacer y distribuir archivadores móviles, los cuales ocupaban muy poco espacio y se convertían en parte del diseño de las oficinas. Lo que comenzó como una microempresa de no más de 80 metros cuadrados, es hoy, 25 años después, una compañía consolidada que produce los muebles y el diseño de oficinas para clientes como Bancolombia, la Universidad de los Andes  y Opain. 


El fabricante de plásticos Estra empezó con papel
Aunque se podría pensar que la ‘s’ en ‘Estra’  es un error de ortografía, esta proviene de la combinación de la primera letra del nombre y las cuatro primeras letras del apellido de su fundador, Erwin Strauss, un checoslovaco que llegó en 1939 al país como representante comercial de una empresa que exportaba productos de cristal y cuero. Pocos pensarían que el primer producto que fabricó uno de los grandes jugadores en el mercado del plástico en el país fue papel. Y es que el material por el que hoy se reconoce a la compañía llegó después de que su fundador viajara a México y conociera el Plastisol. Esta goma fue utilizada para fabricar pelotas y balones de juguete, para lo que  importó la primera máquina de rotación para elaborar estos productos. A sus 60 años, la firma de plásticos quiere llegar a vender $79.000 millones.

Alimentos


Ramo llegó a su primera tienda gracias a las ventas en Bavaria
La historia de Productos Ramo inició en 1950 en los pasillos de Bavaria, cuando  Rafael Molano comenzó a vender a sus compañeros de trabajo los ponqués que Doña Ana Luisa, su esposa, le preparaba. El negocio fue tan próspero que tan solo un año después, don Rafael comenzó a vender en tiendas. Pero para que el producto rotara a la altura de su aceptación, decidió con la ayuda de un tendero, venderlo tajado. Para que el Ponqué Ramo no se ‘desparramara’ Doña Ana Luisa lo amarró con una cinta de seda blanca y lo adornó con un ramo del mismo material, lo que le dio el nombre a la compañía.


La historia del soldador que se convirtió en heladero
Unos 50 helados artesanales al día vendía José Leal en las calles de Barcelona, una de las ciudades en Venezuela donde están varios campos petroleros.  El colombiano, un soldador petrolero que viajó en el año 2000 al país vecino buscando mejores condiciones económicas, no pudo ejercer en lo que se especializó por falta de visa. Tres años después, Leal fundó la empresa Helados Paisa con una fábrica de 180 metros cuadrados y en 2005 llegó a Puerto Ordaz, otra ciudad petrolera, donde fundó Helados Cali con una fábrica mucho más grande, de un área total de 1.800 metros cuadrados. Cuando este emprendedor había logrado tener una de las fábricas de helados más grandes de Venezuela, con 13.500 metros cuadrados, decidió regresar a Colombia con Rico Helado para mostrar lo que había logrado.


Inició con tostadas a $100 y hoy factura $11.700 millones
A tan solo $100 el paquete vendía Susanita Posada tostadas a sus vecinos y familiares. En la actualidad distribuye a nivel nacional en grandes cadenas con Tostaditos Susanita. El año pasado facturó $11.700 millones y para cerrar el año quiere crecer hasta $13.500 millones.  Todo empezó cuando perdió a su esposo hace tres décadas. En la búsqueda de ingresos para su familia, la madre de Susanita le aconsejó que aprovechara su gusto por la cocina y preparara pan aliñado para vender. Así empezó a comercializar sus productos entre sus amigas, luego probó suerte en panaderías de barrio y tuvo tanto éxito, que uno de los panaderos se ofreció a ayudarle en la producción.  Pero el ingrediente que finalmente le dio el impulso para crecer fue un contrato que ganó para distribuir sus productos en Almacenes Éxito con un primer pedido de 100 paquetes. 

Salud


El director de videos que creó un imperio de productos para adelgazar
“Si no es usted, estoy seguro de que alguien cercano quiere perder unos kilitos”, esa es la respuesta que da Jorge Hané cuando se le pregunta por qué su negocio de pastillas para adelgazar ha tenido éxito en los últimos 20 años, al punto de que su producto estrella Reduce Fat Fast ha llegado a más de 100.000 farmacias en 103 países. El  barranquillero, quien se hizo famoso por los comerciales que se transmiten en la región, inició su carrera detrás de las pantallas, cuando producía videos de ejercicio con celebridades como Lucía Méndez y Jeanette Rodríguez lo que hizo que empezara un negocio de salud y bienestar.