Las máquinas procesadoras de alimentos mejoran la rentabilidad

Empresarios de la agroindustria que se han dedicado a la producción y comercialización de alimentos para animales ven la necesidad de acudir a la utilización de máquinas que les permita agilizar el proceso final de producción de la material prima.

Sin embargo, para muchos productores aún caben dudas sobre cuáles serían esas herramientas idóneas para optimizar su actividad.

En ese sentido, la recomendación de algunos ingenieros agrónomos y otros profesionales dedicados a la asesoría en este campo, apuntan hacia la utilización de máquinas como la enfardadora y las henificadoras.

Para José Ricardo Campuzano, un ingeniero agrónomo, tratándose de forrajes o pastos para la alimentación de bovinos, en el mercado se encuentran equipos que son muy prácticos en materia de optimización de la producción, minimizando los tiempos de operación, lo que le brinda mucha más rentabilidad al agricultor o ganadero que los usa.

'Uno de esos equipos es la enfardadora, cuya función es convertir el pasto, luego de su corte y secado en campo por una segadora, acondicionadora y una pasada con el rastrillo hilerador, en pacas de pasto seco divididas en secciones transversales constantes de 36 centímetros por 46 centímetros, y con un largo regulable de 31 centímetros a 127 centímetros', explicó el experto.

Luego de este proceso se puede pasar a su posterior comercialización en el mercado de los alimentos para los bovinos.

Para Campuzano, los alimentos agrícolas que más se procesan bajo la utilización de este tipo de máquinas son los pastos forrajeros. Además, destacó que por tal razón la industria ganadera es la que tiene mayor demanda sobre estos equipos.

'Si se aumenta su utilización sería una herramienta ideal para que los empresarios comercialicen su producto optimizando los tiempos de elaboración y mejorando los costos', destacó el ingeniero agrónomo.

El costo de las máquinas enfardadoras y henificadoras pueden oscilar entre los $40 y $50 millones. Estos equipos se encuentran seriados en el mercado y se adquieren dependiendo de la necesidad del cliente.

De esa manera, la casa matriz o el almacén recomienda el equipo ideal para los diferentes procesos. De ahí que los requerimientos de los empresarios que las quieren adquirir es más que importante, pues se trata de inversiones importantes.

'Dependiendo de si es pequeño, mediano o grande el agricultor o productor, hay implementos que se acomodan en tamaño y precio según sea la necesidad', puntualizó José Ricardo Campuzano.

Para Eustorgia Méndez, profesional de gestión de proyectos estratégicos de Fedegán, las máquinas henificadoras trabajan de forma que aprovechan al máximo las producciones, evitan las pérdidas, tienen bajos costos de producción, ofrecen un forraje de calidad y se adaptan a la cosechas y a la forma en que estas se va a aprovechar.

'Escoger el conjunto de operaciones y máquinas que hay que utilizar al interior de las fincas productoras exige conocer, además del cultivo, cómo va a ser consumido por el ganado', destacó Méndez.

Aunque actualmente en el mercado hay muchas opciones en cuanto a las maquinarias para transformar el pasto, otro tipo de herramientas también se destacan.

Entre ellas están las trituradoras de maíz y cereales, que convierten esta materia prima en alimentos de tamaño más pequeño para otras especies animales como las aves y cerdos.

Normalmente esta maquinaria se puede encontrar en los grandes almacenes del sector agropecuario o en las empresas que comercializan tractores.

Otras herramientas que facilitan el trabajo
La recolección de forraje exige, además de conocer las características técnicas de las máquinas, analizar el contenido alimenticio y de humedad, pues por ser ambas características variables con el desarrollo, inciden en la elección del tipo de máquina y del momento de corte. Las segadoras son otras máquinas conocidas en este campo, ya que actúan por cizallamiento. También son conocidas como guadañadoras de barra de corte, aunque tienen formas muy variables. Las guadañadoras se fabrican del tipo semisuspendido, suspendido y autopropulsado o motoguadañadoras. En estas últimas el corte es frontal, y son ideales para trabajar en terrenos con pendientes porque tienen un centro de gravedad muy bajo.

La opinión

José Ricardo Campuzano
Ingeniero agrónomo

'La utilización de esta maquinaria agiliza indudablemente los tiempos de producción en los empresarios. cada una de ellas se puede ajustar a las necesidades'.