Los buenos abonos son determinantes para obtener cultivos de calidad

La aplicación de fertilizantes está basada en recomendaciones técnicas, formuladas como parte de las necesidades de la planta de acuerdo a su etapa de desarrollo fenológico, es decir, edad de la planta y si está en crecimiento vegetativo, en floración, o en llenado de fruto, etc. También por su estado fitosanitario por presión de plagas y enfermedades, por malezas en el cultivo, y lo más importante, un análisis físico químico de suelo y del follaje, para determinar el aporte del primero, y la concentración de nutrientes en la planta para el follaje.

El clima es un componente determinante para el productor, específicamente la disponibilidad de agua.

En términos generales, al inicio del periodo de lluvias se deben realizar aplicaciones de fertilizantes al suelo, incorporados alrededor de la base del tronco de las plantas, como es el caso de frutales y arbóreos. A su vez, la aplicación es la disolución técnica de los fertilizantes en el agua, aplicada a través de sistemas conocidos como fertirriego, estos sistemas se implementan en la medida de las posibilidades económicas del productor.

Como refuerzo a las dos modalidades de fertilización se pueden realizar aplicaciones de fertilizantes vía foliar, es decir, fumigando las hojas para corregir o complementar las necesidades de la planta aún en épocas secas.

En el caso del arroz, pastizales y cultivos semestrales o de ciclo corto las aplicaciones normalmente se realizan “al voleo”, y por el corto periodo del cultivo se fraccionan en 2 o 4 etapas, para que sea efectivo en los momentos críticos en que la planta requiere determinados elementos.

Los fertilizantes de síntesis química y los de fuentes orgánicas como compost y otros, son importantes al momento de aplicar en un cultivo, de manera regular para garantizar que siempre esté vivo.

Cultivo del arroz Luis Armando Castilla, ingeniero agrónomo de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), explicó que el potencial de producción se define por la variedad y el ambiente, o la zona agroecológica donde se está sembrando, al definir esta información se crea un informe de requerimientos del cultivo por hectárea, luego mirar los suelos, para determinar unos buenos nutrientes con un análisis químico, físico y biológico, y con los resultados se determina cuántos nutrientes están disponibles en el suelo, y así se determina qué requiere la planta y la diferencia se aplica en los fertilizantes.

Cultivo de Palma

José Álvaro Cristancho, investigador de suelos y agua de Cenipalma, comentó que el uso de los fertilizantes en el cultivo de la palma debe ser racional, buscando las mayores Eficiencias de cada nutrimento aplicado.

Lo anterior se logra con diagnósticos integrados y con enfoques de agricultura de precisión donde se estudie muy bien los componentes del suelo (físico, químico y biológico), las diferencias de los materiales plantados (crecimiento, área foliar, producción de biomasa y rendimientos de aceite) y las características climáticas (brillo solar, distribución e intensidad de la precipitación) de cada localidad. Las regiones palmeras de Colombia cuentan con una alta diversidad climática, lo que genera diferencias en el manejo del agua de riego o drenaje. En regiones como los Llanos Orientales, Tumaco y la zona central se tienen excesos de agua, por cerca de 8 o 9 meses del año, y por consiguiente, se deben implementar prácticas del mejoramiento del drenaje para incrementar la distribución del sistema de raíces y la toma de nutrimentos. Mientras en la zona norte se deben implementar sistemas de riego para mejorar la productividad del cultivo.

Adicionando un manejo integrado de agua y en la nutrición, lo que garantiza una alta probabilidad de obtener los rendimientos potenciales y la sostenibilidad del cultivo de palma y competitividad.

La demanda es alta en el país

“El sector agrícola tiene una gran demanda de aplicación de fertilizantes, bien sea para cultivos de tipo exportación o consumo interno; por lo cual todo programa de nutrición debe tener como punto de partida una adecuada recolección y análisis de suelo y foliar, acompañado de requerimientos nutricionales del cultivo y recomendaciones nutricionales y técnicas”, dijo el ingeniero agrónomo Hector Iván Aldana Chavarriaga, representante Uraba, Abacol S.A. A su vez, explicó que la inversión inicial es mínima frente al valor de un plan anual de nutrición, adicional dicha información determina otros aspectos físicos y químicos, de acuerdo a los fertilizantes que se vayan a aplicar.