Más allá del trabajo en equipo es dejar trabajar a la gente

María Carolina Ramírez - mramirez@larepublica.com.co

Tener un jefe famoso es el deseo de muchos, pero una realidad para pocos. Luis Carlos Sarmiento Angulo debe manejar una organización con miles de empleados y aunque solo los directivos tienen la oportunidad de conocerlo de cerca, la mayoría de sus trabajadores coinciden en decir que más allá de todas sus cualidades, Sarmiento Angulo es un trabajador incansable y con buen sentido social.

"Es una persona muy humana. El tiempo que el dedica a Colfuturo es algo maravilloso. Verlo a él verificando personalmente los apartamentos de Usme y viendo como quedaron, de botas y casco, no deja de sorprenderme. Eso lo llena a uno de orgullo no solo como empleado de la organización, sino como un colombiano más", dice Miguel Largacha, presidente de Porvenir.  
Como buen trabajador la eficiencia es un principio y por eso cuando de solucionar problemas se trata este hombre es el mejor. "Cuando más complejo y  delicado es un asunto a considerar, mayor su serenidad en su análisis y  búsqueda de soluciones", dice Efraín Otero, presidente del Banco de Occidente. Para obtener los resultados que ha tenido el conglomerado se necesita de estrategia e inteligencia. Eso resalta, Alejandro Figueroa, presidente del Banco de Bogotá. "Él es la persona más inteligente que he conocido".

Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez
Presidente del Grupo Aval

Mi padre es un productor de ideas de tal manera que acá falta es tiempo para ejecutarlas. La gran diferencia entre mi padre y cualquier otro jefe que yo haya tenido es que él tiene claro no solo las metas sino excelentes ideas sobre cómo alcanzarlas. Nos reunimos semanalmente los viernes toda la mañana; es una reunión casi sagrada en la que nos ponemos al día en todos los temas de negocios. Hemos trabajado juntos durante más de 15 años y ambos sabemos exactamente hacia dónde queremos que vaya la empresa. Una de las mas importantes lecciones que he le he aprendido consiste en saber cómo calcular la toma de riesgos. Todos tienden a analizar las propuestas de negocios desde el punto de vista de que todo irá bien, pero él siempre incluye un ángulo adicional: '¿Y qué pasa si todo sale mal?' Me impresiona su manera de pensar, de aproximarse a un problema, de buscar alternativas de soluciones y de escoger una de ellas.

Hernán Rincón
presidente del banco popular

Para el presidente del Banco Popular, trabajar con Luis Carlos Sarmiento Angulo es "encontrar un ambiente de eficiencia y eficacia, es decir, se producen los resultados buscados". Entre las principales virtudes que resalta de su jefe es la rectitud, ortodoxia, claridad, espíritu de servicio. Y aunque no recuerda con detalle alguna anécdota de trabajo lo describe como "un trabajador como ninguno, de inteligencia y memoria muy por encima de lo normal, directo y no se envanece" y que, sin duda, es por esto que ocupa un primer lugar y seguirá dando ejemplo.

Efraín Botero
presidente del banco de occidente

Con sinceridad recuerda Efraín Otero que "lo más difícil ha sido la superación durante las épocas de crisis, tanto en las crisis económicas nacionales del 82 y 98 y, por supuesto, en las crisis o problemas que se han presentado individualmente en las distintas entidades que conforman el conglomerado". Lo describo como una persona muy inteligente y como tal una persona de muy buen sentido del humor, leal, que aprecia y apoya a sus colaboradores. "Es una persona con una gran capacidad de delegación".

Alejandro Figueroa
presidente del banco de bogotá

"He trabajado para el Dr. Luis Carlos Sarmiento Angulo durante los últimos 30 años", dice Alejandro Figueroa. "Para mí ha sido un privilegio y una experiencia extraordinaria, ya que él es un verdadero maestro y profesor, no solo en los temas bancarios y financieros, sino en todas las demás disciplinas relacionadas con el devenir económico y social del país". Entre las virtudes, el presidente del Banco de Bogotá destaca la fortaleza de su carácter, su generosidad, su sentido de la justicia y su ecuanimidad, cualidades de una buena persona.  

Miguel Largacha
presidente de la afp porvenir

"Resalto su disciplina de trabajo que es la que propicia y hace que todos funcionemos, lo segundo es la capacidad analítica. He tenido la oportunidad de tratar personas de todo tipo y la capacidad analítica de él no deja de sorprenderme. Siempre que tengo una reunión con él debo llevar mi calculadora y él no necesita calculadora todo lo hace en la cabeza. La historia es que un día yo tenía mi calculadora y se le saltaron las pilas y él siguió haciendo las cuentas sin necesidad de tener calculadora y yo sí", asegura el presidente del fondo de pensiones y cesantías Porvenir.

José Elias Melo
Presidente de Corficolombiana

"Trabajar para el Dr Sarmiento significó para mi participar en la dirección del mayor grupo económico del país y, por lo tanto, representó llegar al mayor nivel de la gestión privada empresarial que hay en Colombia. En mi opinión, la mayor virtud del Dr Sarmiento Angulo es la honestidad profesional y personal en el manejo de todas las decisiones del Grupo Aval, lo cual permite que el trabajo de quienes colaboramos con él sea valorado exclusivamente por los méritos profesionales. Lo más difícil de manejar con él: las preguntas. El Dr Sarmiento Angulo es ante todo un hombre muy serio en lo profesional y, en la presentación de los temas que debe decidir, exige que estén muy bien sustentados. Normalmente estudia cuidadosamente los detalles más importantes  de los distintos temas y siempre tiene preguntas muy agudas respecto de aspectos sustanciales del problema; en esos casos es mejor estar bien preparado".

Juan Camilo Ángel
presidente del banco Av villas

"El Dr. Sarmiento Angulo tiene una capacidad de análisis que le permite visualizar antes que cualquier otra persona tanto las oportunidades como las amenazas que rodearán a cada uno de los negocios y al país", resalta el presidente AvVillas. "Formarse y trabajar al lado de una persona con esa capacidad de análisis, con una disciplina de trabajo tan férrea y con unos principios y valores tan definidos simplemente nos convierten a quienes dirigimos algunas de sus empresas en personas privilegiadas", asegura el directivo.